El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió durante su gira por Asia que le gustaría encabezar un tercer periodo presidencial y alardeó de sus niveles de popularidad actuales, declarando “me encantaría hacerlo, tengo los mejores números de mi carrera” cuando periodistas a bordo del Air Force One le preguntaron si descartaba presentarse para un nuevo mandato a pesar de la prohibición constitucional que lo impide.
El mandatario estadounidense, de 79 años de edad, descartó específicamente la idea que algunos de sus partidarios habían propuesto de postularse como candidato a vicepresidente en las elecciones de 2028, bajo el esquema de que otro candidato se presentaría a la presidencia con Trump como compañero de fórmula con el entendimiento de que el ganador renunciaría inmediatamente al cargo para devolverlo a la Casa Blanca. “Eso es demasiado ingenioso”, declaró el jefe de la Casa Blanca a los periodistas que lo acompañaban en el vuelo presidencial, rechazando así este mecanismo para eludir la Vigesimosegunda Enmienda de la Constitución que prohíbe expresamente que una persona sea elegida presidente de Estados Unidos más de dos veces.
En el mismo encuentro con medios de comunicación, Donald Trump reveló que se había sometido a un examen de resonancia magnética durante su visita al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed el pasado 10 de octubre, aunque se negó a proporcionar detalles específicos sobre el motivo médico que llevó a la realización de esta exploración que fue descrita por la Casa Blanca como parte de un chequeo anual de rutina del mandatario. “Me la hice. Me hice una resonancia magnética. Estaba perfecto”, declaró Trump mientras volaba hacia Tokio para continuar con su gira asiática que incluyó previamente una escala en Malasia.
Trump llegó a la capital japonesa ayer, donde fue recibido formalmente por el emperador Naruhito en el Palacio Imperial en una ceremonia protocolaria que marcó el inicio de su visita oficial al país asiático. Posteriormente, el mandatario estadounidense se reunió con la nueva primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, quien asumió el cargo recientemente y con quien sostuvo conversaciones bilaterales sobre el fortalecimiento de la alianza entre ambas naciones.

Durante el encuentro entre ambos líderes, la primera ministra Takaichi expresó su deseo de “hacer realidad una nueva edad de oro de la alianza entre Japón y Estados Unidos, en la que ambos países se vuelvan más fuertes y prósperos”, estableciendo así el tono para su administración en lo que respecta a las relaciones con Washington. La mandataria japonesa añadió durante la ceremonia de bienvenida que “somos aliados al más alto nivel y es un gran honor estar con usted, especialmente tan pronto en lo que será, creo, uno de los mejores mandatos de primeros ministros”, refiriéndose a la temprana etapa de su gobierno en la que recibe al presidente estadounidense.
Como resultado tangible de esta reunión bilateral, ambos mandatarios firmaron un acuerdo comercial que incluye disposiciones específicas sobre el comercio de tierras raras, minerales esenciales para la producción de tecnología avanzada donde Japón mantiene una posición significativa en el mercado global. Estados Unidos busca mediante este acuerdo ampliar su acceso a los mercados japoneses, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz, la agricultura y la tecnología, áreas donde existen barreras comerciales que han sido objeto de negociación entre ambas naciones durante administraciones previas.

Las declaraciones de Trump sobre un posible tercer mandato, aunque constitucionalmente inviables, reflejan la continua influencia del mandatario en el panorama político estadounidense y su disposición a desafiar convenciones establecidas, una característica que ha definido su trayectoria política desde su primera campaña presidencial en 2016. La Vigesimosegunda Enmienda, ratificada en 1951 después de la presidencia de Franklin D. Roosevelt quien fue elegido cuatro veces, establece límites explícitos que ningún presidente ha intentado desafiar directamente hasta ahora, aunque las declaraciones de Trump han generado debate sobre posibles interpretaciones o modificaciones futuras a esta disposición constitucional.





