La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), organismo dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, dio a conocer que desarrolla un operativo sin precedentes enfocado en el análisis masivo de datos financieros para detectar redes vinculadas al narcotráfico y los movimientos de dinero que éstas realizan mediante empresas financieras no bancarias.
De acuerdo con la información oficial, el operativo consiste en el procesamiento de más de un millón de registros financieros con el apoyo de tecnología avanzada. Estas herramientas permiten a la FinCEN fortalecer su capacidad para convertir información financiera fragmentada en “pistas fiables” y de alto nivel, con el fin de identificar recursos de procedencia ilícita y actividades relacionadas con el lavado de dinero.

El organismo explicó que el enfoque de la operación está dirigido a entidades que no son bancos, pero que ofrecen servicios como transferencias de dinero, operaciones electrónicas, cambios de divisas y otros servicios que se realizan principalmente con efectivo. Este tipo de empresas, conocidas como transmisores de dinero, desempeñan un papel relevante en el sistema financiero y, de acuerdo con el Departamento del Tesoro, pueden representar un mayor riesgo si no cumplen con las regulaciones vigentes.
La FinCEN detalló que el operativo se concentra en más de 100 transmisores estadounidenses que operan a lo largo de la frontera suroeste, los cuales podrían encontrarse en incumplimiento de las regulaciones diseñadas para detectar y combatir los recursos de procedencia ilícita. Como resultado de estas acciones, se emitieron seis avisos de investigación, se realizaron docenas de remisiones de inspección al Servicio de Impuestos Internos (IRS) y se enviaron más de 50 cartas de divulgación de cumplimiento.
El organismo advirtió que se trata de una operación en curso. “Esta es una operación continua en la que la FinCEN investigará los hechos y, cuando corresponda, buscará imponer sanciones pecuniarias civiles, interponer acciones judiciales civiles, emitir cartas de advertencia y remitir casos a las autoridades penales por infracciones intencionales”, señaló.
Asimismo, la FinCEN expuso que el incumplimiento de la Ley de Secreto Bancario limita el acceso de las fuerzas del orden y de las agencias de seguridad nacional a información financiera clave, lo que incrementa el riesgo de que los transmisores faciliten el lavado de dinero y otras actividades delictivas. En ese sentido, el Departamento del Tesoro indicó que “estas acciones escalonadas están diseñadas para abordar las vulnerabilidades de lavado de dinero creadas por los transmisores que parecen incumplir la Ley de Secreto Bancario”.
Según el detalle proporcionado, la operación basada en datos se apoya en la revisión de más de un millón de Informes de Transacciones de Divisas y 87 mil Informes de Actividades Sospechosas, documentos que las instituciones financieras están obligadas a presentar ante la FinCEN conforme a la normativa vigente.
El Departamento del Tesoro señaló que los transmisores que operan en la frontera suroeste de Estados Unidos pueden enfrentar una mayor exposición a actividades ilícitas, entre ellas el lavado de dinero procedente del narcotráfico, el tráfico de inmigrantes indocumentados y otros delitos graves. Estas condiciones refuerzan la necesidad de supervisión y cumplimiento regulatorio en la región.
Cabe recordar que, hace un mes, el gobierno de Estados Unidos emitió una alerta dirigida a las empresas transmisoras de dinero para reforzar sus controles internos con el fin de “detectar, identificar y denunciar” actividades “sospechosas” relacionadas con transferencias de fondos entre Estados Unidos y México realizadas por extranjeros indocumentados, alerta en la que también se incluyó el flujo de remesas.





