El canciller alemán, Friedrich Merz, instó a Europa a “mantenerse firme” y a Alemania a “aceptar la realidad y tomar responsabilidad”, en respuesta a la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a ocho países europeos.
Este anuncio está directamente relacionado con la participación de dichos países en ejercicios militares liderados por Dinamarca en el contexto de la crisis en Groenlandia. Las declaraciones fueron realizadas durante un acto de su partido, la CDU, en Berlín, en un momento de máxima tensión que ha llevado a la Unión Europea a convocar una cumbre extraordinaria para coordinar una respuesta común.
En un discurso pronunciado ante miembros de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el canciller Merz enfatizó la necesidad de una posición europea unida y decidida. “Queremos mantenernos firmes, como país y como continente. Depende de nosotros, y en Alemania queremos aceptar la realidad, asumir la responsabilidad y marcar el camino para Alemania”, aseguró.

Merz recalcó que el continente debe estar preparado para actuar de manera contundente. “Si es necesario, Europa tiene que ‘proteger los intereses europeos, incluidos los intereses nacionales alemanes'”, declaró, subrayando que la defensa de la economía y la soberanía colectiva es prioritaria. Estas declaraciones adquieren especial relevancia al producirse en vísperas del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde Merz ha expresado su expectativa de reunirse con el presidente Trump para abordar la crisis.
Pese a la firmeza de su postura, el líder alemán indicó que existe un amplio consenso entre los líderes europeos sobre el carácter dañino de las amenazas arancelarias estadounidenses. Según Merz, estas medidas no solo debilitarían el lazo trasatlántico, sino que conllevarían un riesgo real de escalada del conflicto.
El canciller ofreció un análisis económico de las consecuencias de los aranceles: “Por lo general, los aranceles los pagan aquellos en cuyos países se importan los productos. En este caso, los consumidores estadounidenses pagarían los aranceles, pero, por supuesto, también perjudicarían a nuestra economía, a la economía europea y, en particular, a la economía alemana, por lo que queremos encontrar una solución”. Esta explicación refleja la voluntad declarada de Berlín de buscar una salida dialogada, aun defendiendo con determinación los intereses europeos.
El origen de esta nueva disputa comercial se encuentra en la crisis en Groenlandia, el extenso territorio ártico semiautónomo de Dinamarca. El presidente Trump ha insistido repetidamente en la necesidad de que Estados Unidos tome el control de la isla, argumentando razones estratégicas para contrarrestar la creciente influencia de Rusia y China en el Ártico.
En este marco, Dinamarca lideró unos ejercicios militares en los que participaron varios aliados europeos. Como respuesta directa, el presidente Trump anunció la imposición de aranceles comerciales adicionales del 10% contra los países que confirmaron su participación en dichas maniobras en apoyo de Copenhague. Entre los países afectados se encuentran el Reino Unido y Noruega. Esta medida fue calificada por varios líderes europeos como “amenazas” y “chantaje” por parte de Washington, lo que ha tensado al máximo las relaciones.

Ante la gravedad de la situación y la persistencia de Trump en su postura, que ha llevado la crisis en Groenlandia a un nuevo máximo, la Unión Europea ha decidido actuar con celeridad. Las instituciones comunitarias han convocado una cumbre extraordinaria que se celebrará en los próximos días.
El objetivo principal de esta reunión de urgencia es abordar la crisis abierta con Estados Unidos y “mejorar la coordinación” entre los países miembros. La cumbre busca forjar una posición común y definir las posibles vías de respuesta, tanto diplomáticas como económicas, ante lo que se percibe como un desafío directo a la unidad y los intereses estratégicos europeos. La reunión en Davos y esta cumbre europea marcarán los próximos pasos en una de las crisis transatlánticas más graves de los últimos años.





