La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) denunció este lunes que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) autorizó que pilotos extranjeros operen vuelos de Concesionaria Vuela Compañía de Aviación, S.A.P.I. de C.V. (Volaris), decisión que, según el sindicato, viola la Ley de Aviación Civil y la normativa vigente al permitir que aeronaves mexicanas sean tripuladas por personal no mexicano por nacimiento.
La organización afirmó que esta determinación, emitida en México en fecha reciente, se dio sin respetar las reglas técnicas que regulan el arrendamiento de aeronaves, lo que motivó un llamado urgente a la autoridad para revertir la medida. ASPA señaló que la autorización otorgada por la SICT contraviene el principio constitucional que establece la obligación de que las aeronaves mexicanas sean operadas exclusivamente por pilotos mexicanos por nacimiento.

De acuerdo con el sindicato, esta disposición está claramente contenida en el marco jurídico aeronáutico, por lo que permitir tripulaciones extranjeras constituye un incumplimiento directo de la ley. Añadió que la circular obligatoria que define las reglas técnicas para el arrendamiento de aeronaves también fue ignorada, lo que genera un precedente que, a su juicio, pone en entredicho la integridad regulatoria del sector.
La organización advirtió que la decisión representa una falla grave en la responsabilidad regulatoria de la SICT, al comprometer la soberanía aérea del país y abrir, según su postura, la puerta al cabotaje encubierto. Además, indicó que esta medida afecta de manera directa los derechos laborales de los pilotos mexicanos, quienes dependen del estricto cumplimiento del marco legal para la protección de su empleo y su actividad profesional. ASPA subrayó que se trata de un acto que impacta no solo la estructura jurídica del sector aeronáutico, sino también la seguridad operacional que rige las operaciones aéreas en México.
En su posicionamiento, el sindicato hizo un exhorto a la autoridad para intervenir de manera inmediata, revocar la autorización que considera irregular y restablecer el cumplimiento estricto de las leyes que protegen el espacio aéreo nacional.
Sostuvo que mantener la normativa vigente es fundamental para garantizar la seguridad, la soberanía y el empleo de miles de pilotos mexicanos. ASPA calificó como una situación crítica el hecho de permitir que tripulaciones extranjeras operen vuelos nacionales, lo que, dijeron, constituye una “traición a la soberanía y al espíritu mismo de la legislación mexicana”. Concluyó afirmando que “México no es piñata de nadie”, al insistir en la necesidad de preservar la integridad del marco legal del país.





