Antes de reunirse con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno revive e reinstaura en el Hemisferio Occidental la Doctrina Monroe con el lema “América para los americanos”, según la Estrategia Nacional de Seguridad divulgada por la Casa Blanca.
El documento, notificado al Congreso federal, expone que la medida busca restaurar la preeminencia de Estados Unidos en la región, proteger la seguridad nacional y asegurar el acceso a puntos geográficos clave, lo que marca un giro en la política exterior estadounidense.
En el informe, Trump subraya que la Doctrina Monroe se reimpulsa “después de años de abandono” como base para negar a competidores no regionales la posibilidad de posicionar fuerzas o capacidades consideradas amenazantes dentro del Hemisferio Occidental.

El documento, firmado por el presidente, define este enfoque como una estrategia destinada a impedir que actores externos controlen activos vitales en la región, al tiempo que presenta el apartado titulado “Hemisferio Occidental: El Corolario de Trump de la Doctrina Monroe”, donde se establece explícitamente el propósito de retomar acciones que en el pasado se asociaron con la política intervencionista de la Guerra Fría.
La Estrategia Nacional de Seguridad señala que este nuevo corolario es una “potente restauración del poder y prioridades de Estados Unidos” y que sus objetivos en el hemisferio pueden resumirse en dos ejes: “Enlistar y Expandir”.
El texto detalla que la postura anunciada explica promesas hechas por Trump durante su campaña electoral, entre ellas recuperar el control del Canal de Panamá, así como su participación en procesos políticos recientes en Argentina y Honduras, donde se ofreció ayuda económica en el primer caso y se concedió indulto por narcotráfico al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.

Asimismo, el documento establece que el mandatario ordenó a la CIA realizar acciones encubiertas dentro de Venezuela para intentar derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, además de considerar la posibilidad de una intervención militar en esa nación sudamericana. También señala el despliegue de más de 10 mil soldados en la frontera sur de Estados Unidos, bajo el mando del Comando Norte, como parte de este reenfoque estratégico.
Trump afirma en la estrategia que, ante la ineficiencia de la DEA, la lucha contra el narcotráfico fue transferida al Pentágono bajo el concepto de “narcoterrorismo”. En ese contexto, el documento enmarca los ataques en aguas del Caribe y el Pacífico contra 22 lanchas destruidas por fuerzas estadounidenses, así como la ejecución extrajudicial de 87 tripulantes señalados como narcoterroristas, dentro del nuevo corolario de seguridad.
El informe también detalla que Estados Unidos “enlistará y establecerá amigos en el Hemisferio” con el propósito de controlar la migración, detener el flujo de drogas y fortalecer la estabilidad en mar y tierra. Añade que la estrategia busca expandir alianzas y reforzar el atractivo del país como opción económica y de seguridad para socios regionales.
En su mensaje al Capitolio, Trump solicita reconsiderar la presencia militar estadounidense en el hemisferio. Para ello propone un reajuste en la distribución de fuerzas en el mundo para atender amenazas urgentes en la región, priorizando misiones que considera estratégicas frente a otras cuya importancia ha disminuido en años recientes. También plantea incrementar la presencia de la Guardia Costera y la Marina para controlar rutas marítimas, reducir el tráfico de personas y drogas y responder ante crisis.
El documento incluye la posibilidad de emplear fuerza letal cuando sea necesario para enfrentar a cárteles, en reemplazo de estrategias que, según el texto, han fracasado durante décadas. Otro punto es el establecimiento y expansión del acceso a localidades consideradas estratégicamente importantes para Estados Unidos.
Tras informar estos lineamientos al Congreso, el presidente estadounidense aclara que su gobierno priorizará la diplomacia comercial como herramienta para fortalecer la economía y la industria nacional, utilizando tarifas y acuerdos recíprocos como instrumentos clave dentro de esta política.





