El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que posiblemente dejará expirar el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) y buscará un nuevo acuerdo comercial con sus dos socios, al afirmar durante una conferencia en el Despacho Oval de la Casa Blanca que el pacto “vence en aproximadamente un año” y que su gobierno lo dejará expirar o, en su caso, buscará establecer un nuevo entendimiento con México y Canadá.
Según el mandatario, su postura responde a lo que considera ventajas desproporcionadas que los otros dos países habrían obtenido en la relación trilateral, lo que —desde su perspectiva— habría provocado la salida de empresas estadounidenses hacia territorio mexicano y canadiense.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, reemplazando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994. Su diseño establece una vigencia inicial de 16 años, con una cláusula de revisión obligatoria cada seis años, razón por la cual la primera revisión ocurrirá en 2026.
Ante ese proceso, los tres países iniciaron consultas como parte de los trabajos preparatorios para la renegociación. En el caso de México, la Secretaría de Economía, en coordinación con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), comenzó en octubre consultas con 30 sectores productivos estratégicos para el comercio en la región de América del Norte.
Los sectores consultados abarcan una amplia gama de industrias, entre ellas vehículos pesados; logística; lácteos; químico; servicios profesionales; bebidas y alimentos procesados; minería; muebles y papel; plásticos y juguetes; servicios financieros; tecnologías de la información; agroindustria; acero y aluminio; vehículos ligeros; energía y petroquímica; metálico y metalmecánica; economía circular; aeroespacial; calzado, textil y vestido; cemento, vidrio y cerámica; manufacturas eléctricas; agrícola; cadenas productivas; industrias creativas; electrónica; turismo; construcción; farmacéutica y autopartes. Estas consultas se realizan con el fin de identificar necesidades, riesgos y prioridades rumbo al proceso de revisión.

En cuanto a los temas en discusión, especialistas identifican como uno de los puntos más sensibles la posible modificación del requisito mínimo de contenido regional necesario para acceder a excepciones arancelarias bajo el T-MEC. Se advierte que Estados Unidos podría plantear elevar dicho requisito —por ejemplo, de 75% a 85%— con el objetivo de asegurar que una mayor proporción del valor agregado se genere dentro de América del Norte. De acuerdo con estos análisis, este componente será central durante la negociación.
Los especialistas señalan que el proceso de revisión se perfila como uno complejo, con distintos posibles escenarios. Entre ellos, consideran probable que Estados Unidos presione por un acuerdo asimétrico que le genere ventajas frente a México y Canadá. En ese contexto, las declaraciones de Trump sobre dejar expirar el tratado añaden un nuevo elemento a la antesala de las discusiones formales entre los tres países, que siguen preparando sus posiciones de cara a la revisión de 2026.





