Trump desmiente planes de ataque militar contra Venezuela

Pese al despliegue en aguas internacionales del Caribe del portaviones Gerald Ford, de aviones caza, buques de guerra y operaciones encubiertas de agentes de la CIA, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, desmintió la versión de que planea ordenar al Pentágono lanzar ataques sobre Venezuela. “No, eso no es verdad”, declaró Trump en respuesta a la pregunta que le formuló la prensa a bordo del avión presidencial Air Force One, respecto a reportes periodísticos sobre un posible ataque militar a Venezuela, mientras se mantiene un significativo despliegue militar estadounidense en la región.

Trump no ha escondido su deseo de que en Venezuela se dé un cambio de régimen para reemplazar al presidente Nicolás Maduro, a quien sin pruebas concretas acusa de ser líder de los cárteles del narcoterrorismo, específicamente mencionando al Tren de Aragua y al Cártel de los Soles. En los últimos días, el mandatario estadounidense autorizó primero a la CIA para realizar operaciones encubiertas dentro de Venezuela, que según análisis de inteligencia se considerarían para propiciar una revuelta interna en la nación sudamericana que conlleve a un cambio de gobierno por medios no convencionales.

En segundo lugar, Trump autorizó el despliegue del portaviones Gerald Ford por aguas del Caribe cerca de las costas venezolanas para, junto con otros buques de guerra del Pentágono, ejercer una especie de presión psicológica sobre el gobierno de Maduro e incitar a los venezolanos a buscar por todos los medios necesarios un cambio de régimen político. Este movimiento militar se enmarca en lo que el gobierno estadounidense ha denominado una estrategia de “contención al narcoterrorismo” en la región, aunque analistas internacionales lo interpretan como una escalada en las tensiones bilaterales.

Bajo la justificación de haber militarizado la guerra contra el narcoterrorismo, las acciones de los agentes encubiertos de la CIA y los movimientos estratégicos por mar del Departamento de Defensa son considerados por observadores internacionales como una especie de cortina de humo sobre lo que Trump pretende en realidad respecto al gobierno venezolano. Desde el pasado 2 de septiembre a la fecha, por órdenes directas de Trump, el Comando Sur ha destruido 15 embarcaciones que presuntamente transportaban drogas ilícitas dirigidas a Estados Unidos, según informes militares oficiales.

Aunada a la destrucción de las embarcaciones con la fuerza militar y sin evidencias públicas del pretexto de Trump para hacerlas añicos, el Pentágono lleva ya 61 ejecuciones extrajudiciales de personas que presuntamente iban a bordo de las 15 lanchas con cargamentos de narcóticos, de acuerdo con datos proporcionados por portavoces del Departamento de Defensa. La mayoría de estos ataques del Pentágono sobre las presuntas embarcaciones del narcoterrorismo ha ocurrido en las aguas caribeñas colindantes con Venezuela, aunque también se han registrado operaciones similares en zonas marítimas cercanas a Colombia, Ecuador y México en el Océano Pacífico.

La negativa de Trump a confirmar los planes de ataque directo contra Venezuela contrasta marcadamente con el significativo despliegue militar en la región y las operaciones encubiertas autorizadas contra el gobierno de Maduro, creando un escenario de ambigüedad estratégica que mantiene en vilo a la comunidad internacional. El portaviones Gerald Ford, como la nave más avanzada de la armada estadounidense, representa una capacidad de proyección de poder sin precedentes en el Caribe, capaz de llevar a cabo operaciones ofensivas de gran escala si así se decidiera en el futuro, aunque el presidente insista en descartar esa posibilidad públicamente.

Compartir esta noticia
Filiberto Cruz

Filiberto Cruz