La reforma constitucional para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas avanzó este martes en el Senado de la República luego de que, por unanimidad, fue aprobada en comisiones. El dictamen fue remitido de inmediato a la mesa directiva del Senado, donde quedó en primera lectura, por lo que será sometido a votación ante el pleno en la sesión programada para mañana miércoles.
Durante la reunión de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y Trabajo y Previsión Social, los senadores de los grupos parlamentarios del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, quienes previamente se habían manifestado en contra de la iniciativa, aceptaron que la reforma presidencial avanzara en sus términos generales. La única modificación aprobada fue en materia de lenguaje incluyente, mientras que el resto del contenido se mantuvo intacto.
No obstante, los legisladores de oposición insistieron en que, una vez promulgada la reforma constitucional, el Congreso de la Unión realice de manera inmediata las modificaciones correspondientes a la Ley Federal del Trabajo (LFT), sin esperar el plazo de 90 días que establece el dictamen para adecuar la legislación secundaria.

El coordinador del PAN, Ricardo Anaya; las senadoras del PRI Claudia Anaya y Carolina Viggiano; así como Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano, expresaron su preocupación por posibles afectaciones a los trabajadores derivadas de la redacción actual de la iniciativa, particularmente en lo relacionado con el nuevo régimen de horas extras.
La senadora Claudia Anaya propuso adicionar un artículo transitorio a la reforma al Artículo 123 constitucional, con el objetivo de establecer también un régimen gradual para las horas extras. Señaló que al pasar de nueve a doce las horas extras que un trabajador podrá laborar, se modificaría su régimen fiscal.
En ese contexto, la legisladora del PRI explicó que actualmente las nueve horas extras están exentas de gravámenes para los trabajadores que perciben salario mínimo, pero que al incrementarse a doce horas, se generaría un aumento en el Impuesto sobre la Renta (ISR) y se impactaría también el reparto de utilidades.
En el mismo sentido, el senador Gonzalo Yáñez, al intervenir a nombre del Partido del Trabajo, manifestó su preocupación por el tema de las horas extras. Señaló que los argumentos a favor de la reforma se debilitan por este aspecto y lamentó que no se hayan considerado las iniciativas que legisladores de su partido han presentado desde el año 2023. A pesar de ello, confirmó que su bancada votaría a favor del dictamen.
Por su parte, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, sostuvo que la reforma debió establecer de manera explícita que con la semana laboral de 40 horas se garantizarán dos días de descanso. Sin embargo, aclaró que su grupo parlamentario respaldará la iniciativa por tratarse de una reducción de la jornada laboral. Reiteró la exigencia de que la legislación secundaria sea aprobada de inmediato, sin esperar los 90 días previstos en la reforma.
El senador panista Marco Cortés justificó su voto a favor al señalar que “porque hubo un diálogo con todos los sectores para lograr el consenso”. Añadió que la reducción de la jornada laboral incrementará el tiempo de descanso y permitirá que “las familias puedan vivir mejor”, expresó.
Durante la sesión, la senadora Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano, planteó desde el inicio de la reunión —presidida por el senador Oscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales— que se diera lectura a un comunicado de integrantes de sindicatos independientes. Sin embargo, el bloque mayoritario determinó que dicho posicionamiento se leyera hasta el final de la reunión.
Al fijar la postura de Morena, la senadora Simey Olvera destacó que se trata de una reforma histórica, al subrayar que “109 años después de que se estableció en la Constitución la semana de 48 horas, ésta se va a reducir a 40 horas”.
El único cambio aprobado a la iniciativa presidencial fue propuesto por la senadora Malú Micher, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, y consistió en sustituir la palabra “menores” por “personas menores”, como parte del uso de lenguaje incluyente presente en todo el dictamen.
La votación final en comisiones fue de 48 votos a favor y cero en contra, lo que permitió que la reforma constitucional sobre la semana laboral de 40 horas avanzara al pleno del Senado, donde será discutida y votada en la sesión de mañana miércoles.




