El Senado de México aprobó el aumento de aranceles a productos de Asia, con 76 votos de legisladores de Morena y el Partido Verde Ecologista de México, el 1 de enero entrará en vigor y fue enviado de regreso al Poder Ejecutivo para su publicación por la presidenta Claudia Sheinbaum; la decisión se tomó en la sede legislativa en Ciudad de México como un ajuste a las cuotas de importación que, según la iniciativa, es necesario para enfrentar la erosión de la competitividad causada por mercancías que no reflejan costos reales.
El dictamen, que previamente avanzó en la Cámara de Diputados, modifica las cuotas del impuesto a la importación para productos específicos que ingresan al mercado mexicano. La reforma impactará principalmente a sectores automotriz, textil y siderúrgico, y se aplicará a partir del 1 de enero, cinco meses antes del inicio oficial de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La medida surge en un contexto marcado por la presión arancelaria ejercida por el presidente estadounidense Donald Trump hacia México y otros países desde su llegada al cargo.

Según la iniciativa, la corrección de cuotas es necesaria para “ajustar aranceles en sectores cuya competitividad ha sido erosionada por la disponibilidad de mercancías importadas que no reflejan los costos reales”. El gobierno mexicano estima que con estos ajustes el valor de las importaciones crecerá en 51 mil 910 millones de dólares, equivalente al 8.3 por ciento del total importado en 2024.
Los productos sujetos a cuotas de entre 5 y 50 por ciento provienen principalmente de Asia: China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Indonesia, Taipei Chino y Emiratos Árabes Unidos. También se incluyen mercancías de Nicaragua, Brasil y Sudáfrica. La reforma abarca mil 463 fracciones arancelarias: 141 de autopartes, 13 de autos ligeros, 308 de vestido, 79 de plásticos, 248 de siderúrgico, 18 de electrodomésticos, 37 de juguetes, 398 de textiles, 28 de muebles, 49 de calzado, 18 de productos de marroquinería, 47 de papel y cartón, 8 de motocicletas, 21 de aluminio, 1 de remolques, 25 de vidrio y 24 de jabones, perfume y cosméticos.
Durante la discusión en tribuna, la oposición cuestionó el proceso legislativo y la independencia de la decisión. El panista Marko Cortés reclamó la falta de tiempo para el análisis del dictamen y señaló que por esa razón su bancada votaría en abstención. “Si la presidenta quiere trasladarnos la responsabilidad, entonces que al menos nos dé tiempo en el Senado de revisarlo, de analizarlo en las comisiones, porque estamos hablando de aranceles, del sector productivo, de empleos, pero también de que los precios van a incrementarse”, afirmó.

Por su parte, Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano, explicó que su grupo rechazó la reforma al considerar que podría alinear a México con Estados Unidos en la disputa económica que mantiene con China. “Lo que México estaría definiendo es con quién va a jugar, estaría tomando partido en una disputa que no se ve nada sencilla. Y nosotros no decimos que no haya que tomar definiciones, nos parece que también se vale tomar definiciones, pero teniendo claridad de cuáles son las consecuencias de estas definiciones”.
En ese mismo sentido, el panista Mario Humberto Vázquez Robles cuestionó si la reforma responde a presiones externas. “¿México está definiendo su política comercial o está reaccionando, o peor aún, obedeciendo a Washington? Un país serio no legisla por reflejo, legisla por estrategia, por evidencia, por análisis técnico”, señaló.
Desde el PRI, Cristina Ruiz advirtió que el paquete arancelario afectaría bienes de consumo cotidiano como calzado, electrodomésticos, ropa y muebles. “Nuestra postura es de rechazo total, tampoco es de aprobación automática, nuestra postura es de responsabilidad y nuestra responsabilidad hoy es advertir que esta reforma llega sin el andamiaje institucional necesario para que verdaderamente funcione, sin una estrategia industrial integral, sin un acompañamiento técnico suficiente, sin las condiciones que permitan que la inversión regrese y se expanda. Por ello proponemos la abstención, una abstención razonada, una abstención responsable,”, declaró.
Del lado oficialista, el morenista Emmanuel Reyes, presidente de la Comisión de Economía, sostuvo que los cambios tendrán efectos positivos en la dinámica comercial del país. “Ésta es una propuesta estratégica para fortalecer la capacidad productiva de nuestro país. Esta valiente reforma corregirá distorsiones comerciales, prácticas desleales y la alta dependencia de importaciones. De tal suerte, permitirá implementar medidas que garanticen igualdad de oportunidades y competencia en productos nacionales”.





