Seattle cobra revancha y gana el Super Bowl LX

Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl LX tras vencer 29-13 a los New England Patriots, este domingo, gracias a una defensa dominante que presionó constantemente al quarterback novato Drake Maye, lo capturó en seis ocasiones y forzó errores clave, en un partido disputado como revancha simbólica para la franquicia del noroeste, que consiguió así su segundo título de la NFL.

Los fantasmas quedaron atrás. Once años después de aquella dolorosa derrota en el Super Bowl, los Seattle Seahawks encontraron su redención al imponerse 29-13 sobre los New England Patriots en el Super Bowl LX, con una actuación defensiva que marcó el rumbo del encuentro desde el primer cuarto y que incomodó de forma permanente a Drake Maye.

Aunque los planteles eran distintos a los de aquella final perdida, dentro de la organización de Seattle existía una sensación de revancha que se fue fortaleciendo durante semanas. En el partido más importante de la temporada, los Seahawks confirmaron por qué fueron considerados el mejor equipo del año, apoyados en una defensa sólida y oportuna que nunca permitió a Nueva Inglaterra sentirse cómodo.

Los Patriots resistieron durante buena parte del juego, pero cuando un quarterback es capturado seis veces y pierde el balón en momentos decisivos, la tarea se vuelve cuesta arriba. Drake Maye fue sometido a una presión constante por el front seven de Seattle, mientras que la ofensiva de Nueva Inglaterra tuvo dificultades para sostener series ofensivas largas.

Sam Darnold, por su parte, no ofreció un partido espectacular, pero jugó con control y paciencia. El tercer pick del Draft de 2018 evitó errores graves y se sacudió la etiqueta de decepción al cerrar su proceso de redención entre confeti verde y azul marino. Aunque Jaxon Smith-Njigba no logró brillar, la defensiva compensó cualquier carencia ofensiva para asegurar el campeonato.

Seattle comenzó el partido con buen ritmo ofensivo. Una recepción de 23 yardas de Cooper Kupp colocó a los Seahawks en zona roja, pero la defensiva de los Patriots se mantuvo firme y obligó a conformarse con un gol de campo de 33 yardas de Jason Mayers para abrir el marcador.

El plan defensivo de Mike Macdonald fue claro desde el inicio: presión inmediata sobre Drake Maye. Derrick Hall consiguió una captura temprana, y aunque el quarterback de Nueva Inglaterra logró rescatar yardas por tierra en una jugada, el asedio del front seven provocó un despeje tras un pase incompleto y una nueva captura en la segunda posesión.

Darnold también enfrentó dificultades en situaciones de tercer down. En una ocasión esquivó dos intentos de captura, pero su pase se fue largo ante un Smith-Njigba que estaba solo. En otra, envió el balón fuera del campo, sin opción para su receptor.

Kenneth Walker III logró romper la defensiva de los Patriots con escapadas de 30 y 29 yardas que llevaron a Seattle a territorio rival. Sin embargo, K’Lavon Chaisson capturó a Darnold por el lado ciego, evitando por poco un balón suelto. Mayers volvió a responder con un gol de campo de 39 yardas para el 6-0.

Seattle cerró la primera mitad con otro gol de campo, luego de que Christian Gonzalez estuvo cerca de interceptar un pase destinado a Smith-Njigba en la línea de gol. El marcador al descanso era 9-0.


En el tercer cuarto, los Seahawks parecían listos para cambiar la narrativa con una ofensiva más dinámica, impulsada por una recepción corta que Walker transformó en una ganancia de 20 yardas. No obstante, la defensiva de Nueva Inglaterra se negó a ceder y forzó a Seattle a sumar nuevamente con un gol de campo de 41 yardas de Mayers.

La situación se complicó para Seattle cuando Smith-Njigba salió del partido por una posible conmoción. Aun así, la defensiva volvió a aparecer. Derrick Hall capturó a Maye y provocó un fumble que fue recuperado por Byron Murphy III. Seattle capitalizó la entrega y, ya en el último cuarto, AJ Barner anotó un touchdown tras una ruta de 16 yardas que amplió la ventaja.

Los Patriots buscaron reaccionar. Maye conectó con Hollins en un pase de 24 yardas por el centro y posteriormente encontró al mismo receptor con un envío profundo de 35 yardas para touchdown, devolviendo momentáneamente la ilusión a Nueva Inglaterra.

Sin embargo, el golpe de realidad llegó pronto. En una serie que prometía, con un acarreo de Rhamondre Stevenson y una escapada terrestre de Maye, Julian Love interceptó un pase y devolvió el balón 35 yardas. Seattle sumó otros tres puntos con Mayers, quien rompió el récord de más puntos anotados en un Super Bowl.

La debacle de los Patriots se consumó cuando Devon Witherspoon capturó a Maye, forzó un balón suelto y Uchena Nwosu lo regresó 44 yardas hasta la zona de anotación. El touchdown de la honra llegó posteriormente con una conexión de Maye con Stevenson, aunque la conversión fue fallada.

Seattle selló así una victoria contundente y una dulce revancha, levantando el trofeo Lombardi por segunda vez en su historia.

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Filiberto Cruz

Filiberto Cruz