Una misión humanitaria para trasladar a un menor con quemaduras graves terminó en tragedia luego de que una aeronave de la Armada de México se estrelló en las aguas de la bahía de Galveston, Texas, en Estados Unidos, la tarde del martes, accidente que dejó al menos cinco personas fallecidas, varios sobrevivientes y un tripulante desaparecido, de acuerdo con información oficial de la Secretaría de Marina (Semar) y autoridades estadounidenses.
Según el informe emitido por la Semar a las 20:34 horas, el accidente ocurrió cuando la aeronave participaba en el traslado del menor en coordinación con la Fundación Michou y Mau, organización dedicada a apoyar a niños mexicanos con quemaduras severas. En el comunicado se detalló el estado de los tripulantes tras el siniestro:
“Hasta el momento se tiene información que de los ocho tripulantes de la aeronave, la situación es la siguiente: dos personas se encuentran con vida, cinco lamentablemente fallecidas, y una aún no localizada, misma que se encuentra en labores de búsqueda y rescate por parte de las autoridades”.

La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó posteriormente que entre las víctimas mortales se encuentra el menor que era trasladado, así como dos tenientes, un marino y un médico que formaban parte del equipo encargado de la misión. Asimismo, se informó que las personas que sobrevivieron son dos enfermeras integrantes del personal sanitario que acompañaba al paciente durante el vuelo.
La aeronave siniestrada fue identificada como un King Air ANX-1209, el cual había despegado desde Mérida, en la península de Yucatán, con destino al Aeropuerto Internacional Scholes, en Galveston, Texas. De acuerdo con reportes oficiales tanto de la Secretaría de Marina como de la Guardia Costera estadounidense, el avión “experimentó un incidente” poco antes de las 15:17 horas, cuando intentaba aproximarse a la pista para aterrizar.
Las autoridades precisaron que en el momento del intento de aproximación se registraban condiciones de visibilidad reducida debido a una fuerte niebla que cubría la zona, factor que formó parte del contexto del accidente. Tras el impacto de la aeronave en el agua, se activaron de inmediato los protocolos de emergencia y rescate.
En otro comunicado, la Armada de México explicó:
“Tras el incidente, se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate, en coordinación con la Guardia Costera de los Estados Unidos, quienes han rescatado hasta el momento a seis personas, cuatro con vida y dos lamentablemente se confirma su deceso, así mismo, continúan los esfuerzos para el rescate de dos personas más que se encuentran dentro de la aeronave siniestrada”.

Las labores de búsqueda y rescate se mantuvieron activas durante la tarde y noche, con el objetivo de localizar al tripulante que permanecía desaparecido hasta el último reporte oficial. En el operativo participaron embarcaciones de rescate, helicópteros de la Guardia Costera de Estados Unidos y personal de apoyo de los departamentos de Policía y Bomberos de Galveston, quienes resguardaron la zona del accidente y colaboraron en las maniobras.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas informó que asumió la conducción de la investigación para esclarecer las causas exactas del siniestro, proceso que se realiza bajo la supervisión de la Administración Federal de Aviación. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han emitido un informe preliminar sobre los factores técnicos o humanos que pudieron influir en el accidente, y las consultas fueron canalizadas directamente a la autoridad aeronáutica federal, la cual no respondió de inmediato a las solicitudes de información.
Por su parte, la Cancillería mexicana dio a conocer que, a través del Consulado General de México en Houston, mantiene una coordinación permanente con la Secretaría de Marina para brindar asistencia legal, consular y acompañamiento a las familias de las personas afectadas por el accidente. Esta atención incluye apoyo durante los procesos legales y administrativos derivados del fallecimiento y localización de las víctimas.
El suceso se registró en un contexto de misiones humanitarias recurrentes entre México y centros médicos especializados en Texas, donde con frecuencia se trasladan pacientes, en particular menores, para recibir atención médica de alta especialidad. En este caso, la misión estaba enfocada en ofrecer una oportunidad de atención especializada al menor, cuya condición requería tratamiento fuera del país.
Mientras continúan las labores para localizar al último tripulante y se desarrollan las investigaciones correspondientes, el ámbito médico y militar expresó su pesar por la pérdida de quienes participaban en la misión. La Secretaría de Marina destacó que las personas fallecidas se encontraban realizando una labor de apoyo vital en el marco de la cooperación humanitaria.
Finalmente, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, lamentó públicamente el accidente y envió sus condolencias a las familias de las víctimas, sumándose a las expresiones de duelo por un hecho que enluta a instituciones civiles y militares involucradas en tareas de auxilio y atención médica especializada.





