La Secretaría de Salud propuso este jueves a los diputados federales reducir el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) para bebidas endulzadas “sin calorías” de tres pesos a 1.5 pesos por litro, tras sostener reuniones con empresarios refresqueros agrupados en la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb). El subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark García, presentó la propuesta durante una conferencia de prensa conjunta con legisladores y representantes de empresas refresqueras, enfatizando que se mantendría un diferencial de precio entre productos con azúcar y aquellos con edulcorantes no calóricos.
En conferencia de prensa conjunta con diputados y representantes de empresas refresqueras, el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark García, propuso a legisladores cambiar el IEPS a bebidas endulzadas “sin calorías”. Esta propuesta se presenta en el contexto de la discusión programada para este jueves en la Cámara de Diputados sobre la Ley del IEPS, donde se contempla un aumento en la tarifa a bebidas azucaradas y se incluyen por primera vez las bebidas endulzadas con edulcorantes y endulzantes no calóricos.
Clark García explicó que “sí va a haber un impuesto a los refrescos, mayor al que había antes. Va a haber también por primera vez un impuesto también a los edulcorantes no calóricos, pero ese impuesto va a ser menor a los productos con azúcar”. Esta declaración establece el principio fundamental de la propuesta: mantener un gravamen diferenciado que incentive el consumo de alternativas con menor contenido calórico mientras se desincentiva el consumo de bebidas con azúcares añadidos.

“Los productos con azúcar, en la propuesta que someteremos a consideración del Poder Legislativo, se mantiene en 3.08 pesos por litro, y aquellos productos endulzados con endulzantes no calóricos se incrementa de cero a 1.5 pesos por litro. Pero sí manteniendo un diferencial de precio”, agregó el subsecretario. Esta estructura impositiva busca crear un incentivo económico para que los consumidores opten por las bebidas con edulcorantes no calóricos, que tendrían un impuesto aproximadamente 50% menor que las bebidas azucaradas.
Para la sesión de este jueves en la Cámara de Diputados está programada la discusión de la Ley del IEPS, en donde se contempla un aumento en la tarifa a bebidas azucaradas, y se incluyeron por primera vez las bebidas endulzadas con edulcorantes y endulzantes no calóricos. El momento de la propuesta coincide con el debate legislativo sobre la miscelánea fiscal para el año 2026, que incluye modificaciones a diversos impuestos especiales.
De acuerdo con la iniciativa presidencial de la Ley del IEPS, que forma parte de la miscelánea fiscal 2026, las bebidas endulzadas tendrán un incremento en el impuesto que actualmente pagan de 1.65 pesos por litro a 3.08 pesos por litro. En el documento se incluye con este impuesto a las bebidas endulzadas sin calorías. La propuesta de la Secretaría de Salud modificaría este último punto, estableciendo una tasa reducida específicamente para las bebidas que utilizan edulcorantes no calóricos.

La propuesta representa un ajuste a la iniciativa original que equiparaba el tratamiento fiscal de las bebidas azucaradas y aquellas con edulcorantes no calóricos. El enfoque diferenciado responde a argumentos de salud pública que distinguen entre los efectos metabólicos del consumo de azúcares y los edulcorantes no calóricos, aunque ambos tipos de productos permanecerían gravados bajo la nueva estructura propuesta.
El anuncio se produce después de que la Secretaría de Salud sostuviera reuniones con representantes de la industria de bebidas agrupados en la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb). Estos encuentros previos permitieron discutir las implicaciones de la política fiscal en los patrones de consumo y en las estrategias de reformulación de productos que las empresas han emprendido en respuesta a las políticas de salud pública.
La modificación propuesta al IEPS forma parte de una estrategia más amplia de salud pública que busca reducir el consumo de azúcares añadidos en la población mexicana, considerando los altos índices de obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a patrones de alimentación poco saludables. El diferencial impositivo busca orientar las decisiones de consumo hacia opciones con menor impacto en la salud metabólica.
La inclusión por primera vez de un impuesto específico para bebidas con edulcorantes no calóricos marca un cambio significativo en la política fiscal relacionada con productos de consumo masivo. Anteriormente, estos productos no estaban sujetos al IEPS, mientras que la nueva propuesta establece un gravamen específico pero diferenciado que reconoce las distintas implicaciones en salud entre ambos tipos de endulzantes.
El debate en la Cámara de Diputados sobre la Ley del IEPS ocurre en el contexto más amplio de la discusión del paquete económico para 2026, que incluye múltiples modificaciones fiscales. La propuesta de la Secretaría de Salud añade un elemento técnico especializado al debate legislativo, incorporando consideraciones de salud pública en el diseño de la política tributaria aplicable a productos de consumo generalizado.
La decisión final sobre la estructura del IEPS para bebidas endulzadas recaerá en los diputados federales, quienes evaluarán la propuesta de la Secretaría de Salud junto con otros elementos de la iniciativa presidencial durante la discusión y eventual aprobación de la miscelánea fiscal para el próximo año. El resultado de este proceso determinará el marco regulatorio que regirá la fiscalización de las bebidas endulzadas a partir de 2026.





