Olivia Yacé, Miss Costa de Marfil y quinto lugar en la final de Miss Universo celebrada el jueves pasado, anunció este lunes su renuncia al título, argumentando que desea mantenerse fiel a sus convicciones éticas. La decisión, comunicada oficialmente por la concursante, se da en medio de fuertes señalamientos sobre presunto fraude en el certamen, situación que ha generado controversia internacional y provocado la salida de otras participantes.
En su mensaje, Yacé afirmó que su determinación corresponde a la necesidad de actuar conforme a sus propios principios. “Como representante de Costa de Marfil en el concurso Miss Universo 2025, en Bangkok, fui testigo directo de mi capacidad para lograr grandes cosas a pesar de la adversidad”, expresó al hacer pública su renuncia. La joven explicó que continuar con el título iría en contra de su visión personal, por lo que optó por dar un paso atrás. “Debo mantenerme fiel a mis valores: respeto, dignidad, excelencia e igualdad de oportunidades, los pilares más sólidos que me guían”, indicó.
Su renuncia ha sido vinculada por diversos sectores al triunfo de Fátima Bosch como Miss Universo 2025, luego de que el músico Omar Harfouch, quien habría fungido como jurado y declinó participar, señalara un presunto fraude atribuido al presidente del certamen. Aunque Yacé no mencionó directamente ese señalamiento, su salida alimentó la ola de cuestionamientos sobre el desarrollo del concurso.

Por su parte, el presidente de Miss Universo, el empresario mexicano Raúl Rocha Cantú, declaró en entrevista que Yacé no tenía posibilidades reales de obtener la corona debido a las restricciones de viaje derivadas de los requisitos de visado en numerosos países. Señaló que la ganadora debe poder trasladarse con facilidad a nivel global. “La chamba es por un año en Miss Universo, 175 países le piden visa, entonces va a ser la Miss Universo que se la pasó en un departamento todo el año”, afirmó. Agregó que los trámites, costos y tiempos implicados vuelven inviable cumplir con las responsabilidades del título en ese contexto.
A la renuncia de Yacé se suma la de Briggita Schaback, Miss Estonia, quien también decidió abandonar su posición tras considerar insostenible la presión de los señalamientos de fraude. Según explicó, se le solicitaba respaldar públicamente a la organización internacional de Miss Universo, lo que la llevó a tomar la decisión. “Lamentablemente, este año ocurrieron demasiados escándalos en el certamen Miss Universo y se me pidió que apoyara a la organización internacional de MU. Por esa razón, he decidido renunciar a mi título”, expuso.

La representante de Noruega, Leonora Lysglimt-Rødland, también se pronunció sobre presuntas irregularidades. En una transmisión en vivo en Instagram aseguró que el Top 10 estaba definido desde 15 días antes de la final. “Todos nos sentimos muy decepcionados cuando nos enteramos, era como: ‘¿Qué sentido tiene competir si la organización de Miss Universo ya ha tomado una decisión?’”, comentó, reiterando que varias concursantes compartían la misma percepción.
En otra categoría del certamen, la representante de Palestina, Nadeen Ayoub, denunció irregularidades en la votación para el título de “Persona Más Bella”. Señaló que lideraba la competencia con amplia ventaja a poco más de media hora del cierre, pero en cuestión de dos minutos Miss Tanzania superó su puntaje con más de 16 mil votos. Según Ayoub, esto solo sería posible mediante la intervención de múltiples votantes actuando al mismo tiempo, lo que calificó como poco realista a menos que se tratara de un proceso interno.

Las declaraciones de Yacé, Schaback, Lysglimt-Rødland y Ayoub se suman para conformar un panorama inédito de cuestionamientos dentro del certamen, en el que varias concursantes han expresado públicamente su inconformidad con el proceso. Las renuncias y señalamientos han reavivado el debate sobre la transparencia y la legitimidad del concurso en su edición 2025, marcado por controversias desde su final en Bangkok.





