El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, afirmó en una entrevista con El País que su partido no descarta al empresario Ricardo Salinas Pliego como posible candidato presidencial para 2030, luego de señalar que, si el empresario decide participar y muestra crecimiento en las preferencias, el blanquiazul “por supuesto” lo consideraría.
Las declaraciones fueron parte de una conversación más amplia sobre el relanzamiento del PAN, los escenarios políticos tras el fin de su coalición con el PRI y las perspectivas rumbo a los procesos electorales de 2027 y 2030. Durante la entrevista, Romero mencionó a varios perfiles internos que podrían competir por la candidatura presidencial, entre ellos Maru Campos, gobernadora de Chihuahua; Libia García, de Guanajuato; Tere Jiménez, de Aguascalientes, y Mauricio Kuri, de Querétaro.
También incluyó a figuras con trayectoria reconocida dentro del partido como Ricardo Anaya, el exgobernador de Yucatán Mauricio Vila y Margarita Zavala, además de reiterar que el PAN no se cierra a aspirantes externos. En ese contexto, al ser cuestionado sobre posibles candidatos fuera de Acción Nacional, mencionó directamente a Ricardo Salinas Pliego, a quien dijo ver “con perfecta claridad” como un prospecto, siempre y cuando decida avanzar en ese camino político.

Romero añadió que él no tiene interés en competir por la Presidencia y confirmó que a las asambleas nacionales del PAN serán invitados los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón. También señaló que, tras el rompimiento con el PRI, lleva un año sin comunicación con el dirigente priista Alejandro Moreno.
La posibilidad de que Salinas Pliego busque la candidatura presidencial no es nueva. El empresario ha hecho referencias públicas al tema en distintas ocasiones. En octubre de este año, durante un evento por su cumpleaños realizado en la Arena Ciudad de México, habló sobre el adeudo fiscal que mantiene un litigio desde hace 19 años con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). En ese momento, ante los asistentes que le gritaron “¡Presidente!”, respondió que le “encantaría”, aunque subrayó que aún falta tiempo para 2030 y que no piensa quedarse inactivo en los próximos años.
El contexto fiscal del empresario se intensificó después de que, el 13 de noviembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó siete de los nueve amparos que su equipo legal había interpuesto contra créditos fiscales relacionados con Elektra y TV Azteca. La decisión fue tomada por unanimidad del pleno, al resolver cuatro amparos directos en revisión y otros tres recursos de reclamación. Con ello, Salinas Pliego deberá pagar más de 50 mil millones de pesos correspondientes a adeudos de los años fiscales 2008 a 2016.
A esta cifra se suma la resolución del octavo amparo, emitida el 19 de noviembre, por la cual se ordenó un nuevo pago de 67 millones de pesos por parte de la empresa Nueva Elektra del Milenio. Aún queda un amparo pendiente por 645.7 millones de pesos relacionado con TotalPlay, el cual está a la espera de resolución por parte de la Corte.
En respuesta a estas decisiones, Salinas Pliego calificó las resoluciones como un “golpe fulminante a la justicia y al Estado de Derecho”. Grupo Salinas anunció que continuará por otras vías legales, incluso en el ámbito internacional, para solicitar la eliminación de lo que considera cobros dobles inconstitucionales, multas desproporcionadas y para exponer lo que describió como persecución política sistemática contra el empresario. La empresa señaló que la SCJN habría actuado siguiendo instrucciones del Ejecutivo Federal, al desechar los argumentos presentados por el grupo empresarial.
Las declaraciones de Jorge Romero sobre la apertura del PAN para considerar a Salinas Pliego se producen en un escenario donde el empresario continúa en el centro del debate público, tanto por su disputa legal con Hacienda como por los señalamientos que ha intercambiado con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien públicamente lo ha instado a pagar los adeudos fiscales. En este contexto, la inclusión del empresario en la conversación sobre posibles candidaturas presidenciales agrega un nuevo matiz al panorama político rumbo a 2030.





