La muerte de Brigitte Bardot fue dada a conocer mediante un comunicado emitido por la Fondation Brigitte Bardot, organización dedicada al bienestar animal y encabezada por la actriz durante años. En el mensaje, la fundación destacó el espíritu compasivo de la artista y recordó la decisión que marcó su vida pública y privada: “Eligió abandonar su prestigiosa carrera para dedicar su vida y energía al bienestar animal y a su fundación”.
La actriz tenía 91 años al momento de perder la vida. La fundación no ofreció información adicional sobre las circunstancias de su fallecimiento. En el comunicado se subrayó que, durante sus últimos años, Bardot se mantuvo alejada del ojo público y de la farándula que la rodeó en su juventud, una etapa que contrastó con el enorme impacto mediático que tuvo durante su carrera artística.

Reconocida como una estrella de talla mundial, Brigitte Bardot dejó una huella en la industria del cine y la música gracias a su talento y a una imagen que transformó la representación femenina en esos ámbitos. La fundación señaló que su legado abarca tanto su belleza como sus aportaciones, las cuales revolucionaron la imagen de la mujer en el entretenimiento.
El reconocimiento internacional de Bardot se consolidó con la película Y Dios creó a la mujer, dirigida por Roger Vadim. En esta cinta, estrenada en 1956, la actriz protagonizó una escena que resultó escandalosa para su época y que la convirtió en una figura internacional. Ese papel la posicionó como un referente del feminismo al romper con los estereotipos conservadores impuestos a la mujer en ese momento.

A partir de ese filme, Bardot se consolidó como un símbolo que transformó los códigos del cine. Antes de 1956, las mujeres eran representadas principalmente como amas de casa perfectas o mujeres fatales sofisticadas. Con Et Dieu… créa la femme, Bardot apareció bailando descalza, con el cabello despeinado y una sensualidad natural que generó impacto a nivel mundial.
Su estilo, que mezclaba inocencia y erotismo, dio paso a un arquetipo que influiría en la moda de los años sesenta. De acuerdo con los relatos sobre su trayectoria, no seguía tendencias, sino que las creaba de manera espontánea. Elementos que hoy se consideran parte del “clásico francés” o del estilo boho-chic surgieron con su imagen pública y su forma de presentarse ante las cámaras.
En su vida personal, Bardot también dejó huella en la cultura popular. Se casó con Jacques Charrier vistiendo un vestido de algodón a cuadros rosas y blancos, una elección que transformó un estampado sencillo en un estándar asociado al lujo. Este hecho fue parte de una imagen que se alejaba de lo convencional y que reforzó su influencia más allá de la pantalla.

Su relación con Serge Gainsbourg generó momentos destacados en la música pop francesa. Bardot grabó la primera versión de Je t’aime… moi non plus, aunque pidió que no fuera publicada debido a la reacción de su entonces esposo, Gunter Sachs, quien se mostró furioso ante la sensualidad de aquella interpretación.
A los 39 años, en el punto más alto de su popularidad y presencia en la taquilla, Brigitte Bardot tomó una decisión que redefinió su vida pública. Explicó ese cambio con una frase que marcó su transición: “Le di mi juventud y mi belleza a los hombres; ahora le doy mi sabiduría y mi experiencia a los animales”. Con ello, decidió dejar atrás su papel como figura mediática para enfocarse en una causa que consideró prioritaria.
Esta transición se materializó en acciones concretas. Vendió su casa, sus vestidos de gala y diversos recuerdos personales con el objetivo de financiar su fundación. Desde ese espacio, se convirtió en una de las voces más visibles contra la caza de focas en Canadá, una campaña que derivó en prohibiciones internacionales que, hasta entonces, parecían inalcanzables.
Brigitte Bardot es recordada no solo por su trayectoria artística, sino también por el uso de su imagen pública para impulsar cambios en materia de protección animal. Su muerte marca el cierre de una vida que transitó del estrellato cinematográfico a una dedicación plena por el bienestar de los animales, dejando un legado que la Fondation Brigitte Bardot y el mundo del entretenimiento han destacado tras su fallecimiento.





