La división del grupo parlamentario de Morena en el Congreso de Campeche se formalizó este domingo, cuando al menos 10 legisladores rompieron con la gobernadora Layda Sansores, a quien acusan de persecución política, en medio del debate por la aprobación de un endeudamiento de mil millones de pesos, durante una sesión legislativa marcada por tensiones, denuncias públicas y el reacomodo de fuerzas políticas en el recinto.
El conflicto interno se detonó tras la negativa de un bloque de diputados morenistas a respaldar la propuesta de endeudamiento impulsada por el gobierno estatal, lo que derivó en acusaciones directas contra la mandataria por presuntas presiones políticas. Los legisladores inconformes sostienen que la iniciativa comprometería las finanzas públicas del estado y aseguran haber sido objeto de hostigamiento por no avalarla.
El coordinador parlamentario, José Antonio Jiménez Gutiérrez, había señalado desde finales del año pasado que la propuesta sería analizada con cautela y que se buscarían alternativas para evitar endeudar a la población. Sin embargo, durante la sesión legislativa de este domingo, el propio diputado denunció públicamente que enfrenta persecución política a raíz de su postura.

“La transformación no puede construirse con imposiciones y persecuciones”, expresó Jiménez Gutiérrez ante el pleno del Congreso.
Las declaraciones profundizaron la ruptura dentro del grupo guinda. Dirigentes estatales de Morena calificaron la postura del coordinador como una “traición”, mientras que el bloque mayoritario defendió la autonomía legislativa y rechazó lo que consideraron prácticas de imposición desde el Ejecutivo estatal.
La confrontación escaló cuando los legisladores afines a la gobernadora Layda Sansores concretaron una alianza con diputados del PRI y del PAN para imponer una nueva mesa directiva en el Congreso local, lo que confirmó de manera oficial el rompimiento interno dentro de Morena. Como resultado, la fracción morenista cedió el liderazgo parlamentario a la segunda fuerza política, Movimiento Ciudadano (MC), encabezada por Alfredo Arce.
En paralelo a la sesión, los diputados denunciaron la presencia de patrullas y vehículos oficiales de la Policía Ministerial rodeando el Palacio Legislativo, lo que generó rumores sobre posibles detenciones. Ante esta situación, algunos legisladores decidieron atrincherarse en el recinto para evitar ser llevados, bajo el argumento de una presunta persecución política. La Fiscalía estatal negó cualquier operativo y aseguró que se trató únicamente de “rondines de rutina”.
Durante su posicionamiento, Jiménez Gutiérrez reiteró sus señalamientos contra el gobierno estatal y calificó el estilo de gobernar de Layda Sansores como autoritario y represor. En su discurso subrayó que la lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación no implica obediencia sin cuestionamientos.
“Son tiempos de transformación, donde la dignidad no se negocia, la coherencia no se administra, incluso cuando cuesta, incluso cuando duele, incluso cuando hacer lo correcto tiene sus costos”, afirmó.
En este contexto, siete presidentes municipales emanados de Morena en Campeche rechazaron la reinstalación del fuero constitucional para legisladores del estado, medida aprobada tras el rompimiento con la gobernadora. Los alcaldes acusaron que el fuero podría utilizarse como un mecanismo de protección política en medio del conflicto generado por la negativa a aprobar el endeudamiento por mil millones de pesos.
En un desplegado público, los presidentes municipales de Carmen, Champotón, Seybaplaya, Tenabo, Escárcega, Calakmul y Candelaria exigieron claridad inmediata, al señalar que la reinstalación del fuero se habría discutido en una sesión reservada del Congreso local.
“El fuero no debe ser un privilegio ni un blindaje político. Su reinstalación debilita la igualdad ante la ley, la transparencia y la rendición de cuentas, y alimenta la percepción de impunidad”, señalaron.
Los alcaldes recordaron que el expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó la eliminación del fuero para que los servidores públicos, incluida la Presidencia de la República, respondieran ante la justicia como cualquier ciudadano. También citaron la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el tema.
“Nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum también ha sido clara en que no deben existir privilegios y ha planteado eliminar el fuero para legisladoras y legisladores: Yo no tengo fuero, ¿por qué ellos sí?”, cuestionaron.
Horas antes, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió brevemente a la situación política en Campeche durante su conferencia matutina, donde hizo un llamado a la calma.
“A todos en Campeche: serenidad y paciencia, paz y amor. A todos, todas”, dijo.
La fractura del grupo parlamentario de Morena se mantiene abierta, mientras el Congreso local opera bajo una nueva correlación de fuerzas y persisten las acusaciones de persecución política, el debate sobre el endeudamiento estatal y el cuestionamiento a la reinstalación del fuero constitucional en la entidad.





