*Hay preguntas que son relevantes y otras no. Pero más allá de eso hay preguntas que son estúpidas e innecesarias. Ésta es una de ellas.
Por Camel
¿Cómo renombrarías a la “alerta presidencial” que aparece en nuestros celulares para advertirnos antes de cada sismo?
Esa es la pregunta pendeja. Y no es pendeja por el hecho de que la respuesta simple sería nombrarla “alerta sísmica”.
Es pendeja por el contexto en el que se hace.
A finales de enero, dependencias como el SAT, IMSS y hasta el partido político Morena, fueron hackeados, exponiendo los datos de más de 36 millones de mexicanos.

Días más tarde, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), reconoció también la vulneración a sus sistemas en la que se expuso información de cédulas de intermediarios, que es cierto en su mayoría es de carácter público.
Y apenas la Secretaría de Relaciones Exteriores detectó la suplantación externa de la identidad del número telefónico de las oficinas centrales de la dependencia para realizar llamadas apócrifas.
En medio de todo esto, la Agencia de Transformación Digital y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones lanzaron una invitación a la población a participar en una consulta pública para modificar el mensaje de alerta en celulares.
Porque esa es la exigencia de la población: cambiemos el nombre de la alerta de forma urgente, mientras ciberdelincuentes lanzan infinidad de ganchos a mi teléfono celular para que me extorsionen.
Así, no solo tenemos una pregunta pendeja, sino que estamos llenos de prioridades sumamente pendejas.





