Crónicas Marianas es una matiné con tintes tragicómicos involuntarios, mucha rusticidad, ansiedad, ansiolíticos, gomichelas, amistad, alcoholímetro y música. La vida misma pues…
Conformado por 18 relatos breves, la periodista y comunicadora Mariana H presenta su más reciente libro titulado Crónicas Marianas. Relatos de una soltera (casi) siempre en crisis, bajo el sello Reservoir Books, que por primera vez presenta una compilación de relatos breves con el humor y sarcasmo que le caracteriza.

Al respecto, la periodista platicó para Entorno México sobre esta publicación y sobre su formación y relación con la música en sus primeros años.
Tengo tres momentos importantes que marcaron esta relación con la música, el primero lo narro en este libro y es cuando en un campamento me disfrazaron de Willie Nelson, de ahí mi papá me compró un casete y me hice fan; mi segundo momento es cuando descubrí un disco de Bob Dylan que literalmente me robé de mi casa, yo no lo conocía pero sabía que era muy bueno; y mi tercer momento fue cuando apareció una canción que se llama Handle With Care, de The Traveling Wilburys, y yo decía ¿estos viejitos qué? pero me encantaban y eso me llevó a escuchar canciones mucho más country y folk, que no era lo que se escuchaba en ese entonces.
Muchas veces la vida es ruin y pareciera burlarse de nosotros, y Mariana dedica un capítulo donde habla sobre esas pequeñas cosas que la hacen sentir “imbécil”.
Estar en el estacionamiento buscando dónde deje mi auto es de muy imbécil (risas), otra cosa que me pasa muy a menudo es que me doy topes con los vidrios, me hace sentir súper pendeja, luego queda tu mancha de grasa en el vidrio y me da un chingo de oso, incluso me ha pasado que me he dado topes con personas. Cuando estás con gente cantando y te equivocas en el coro, para luego disimular que no la cagaste; también ser la primera persona en aplaudir cuando nadie lo hace (risas).

El Rústico, un relato imperdible y una oda al cringe
Uno de los relatos más divertidos de este libro se titula El Rústico, donde la autora comparte una breve relación sentimental que tuvo con un hombre hace algunos años. La narrativa de este capítulo es audaz, mordaz y rapaz, en él, Mariana va del optimismo a la crisis, del romance al cringe, categóricamente de una sala VIP del Cinépolis al Cine Savoy, una autentica delicia de relato para quienes aman la comedia involuntaria y las tragedias amorosas.
Yo escribí el relato del Rústico mucho antes de pensar en escribir este libro, fue como una catarsis porque esta relación fue como si me arrollara un tren, duré dos meses con él y siempre estaba lleno de polvo y tenía una forma de vivir muy precaria. Lo nombramos así porque una vez me presentó a toda su familia y su abuela dijo que él tenía una forma de vivir un poco “rústica”, por eso es que ahora lo nombré así en este libro.

Maternidad y Salvando al cerdo
La maternidad es un tema que no es exclusivo de las mujeres que son madres, ya que también mujeres como Mariana H que han decidido no serlo o bien, mujeres que no han podido ser madres pueden aportar su punto de vista a la conversación y de esta forma nutrir un panorama mucho más amplio sobre el tema.
El decir que una es egoísta por no querer ser mamá es muy poco feminista, muchas veces te lo echan en cara de mil formas pero yo creo que es al revés, es decir, pienso que es más egoísta querer ser mamá por tener la foto y un status social. Es muy importante no ser aleccionadores cuando se habla de maternidad, pasa mucho en la literatura, después del Me Too hubo muchas editoriales que publicaron solo a mujeres, pero tener muchas mujeres publicando no significa que tengamos buena literatura. En el caso de la maternidad, se puede hablar del tema desde otro punto de vista. En mi caso yo soy muy maternal con mis sobrinos y en general, tengo muy buena relación con las niñas y niños porque se me acercan y juegan conmigo y yo echo desmadre con ellos, puedo ser muy maternal y protegerlos todo el tiempo, pero eso no indica que quiera ser mama.

También escribí un relato llamado Salvar al Cerdo, porque en una ciudad tan grande y con tanta gente que conozco, de pronto me siento encerrada en un círculo donde necesito abrir mis horizontes. Aún con la libertad que creo tener de no tener un trabajo godín, cuesta mucho trabajo abrirse a otros ámbitos y lo explico en este relato con mi incursión a la cerámica… un fracaso total.
La Reina del Chile con Carne… sin albur
Finalmente, la exconductora del programa de entrevistas Caldo de Cultivo en Excélsior Televisión; y actual colaboradora cultural en Radio y TV para Grupo Imagen, además de locutora en IBERO Radio, platicó sobre sus intereses fuera de los micrófonos y las cámaras. Aunque en el caso de la “H”, alejarla de la comunicación es algo complejo. Le preguntamos ¿Qué le gustaría hacer si tuviera mucho más tiempo libre?
Siempre he querido hacer un documental sobre el terremoto del 85 pero a nivel Comunicación, desde la narración de Jacobo Zabludovsky, hasta la caída de Televisa Chapultepec; lo que pasó en Imevisión donde trabajaba mi papá; los fierros que se cayeron en la radio y el edificio de RTC en la colonia Roma que también se cayó, etc. También me gustaría hacer algo sobre los llamados “héroes sin capa” o historias de vida de gente interesante y trabajadora que puedes encontrar en el mercado, eso me interesa más que las celebridades.

Otra cosa que he querido hacer es tomar clases de cocina, me gusta cocinar para mis amigos y amigas. Tengo algunas recetas que me quedan muy bien, por ejemplo el pollo hindú con cúrcuma o curry me queda muy bien, también me gusta hacer un ceviche vegetariano con tomate verde y especias, y otro ceviche pero de cecina con chile, cilantro, ajo cebolla y vinagre, pero el clásico de la “H” es el chile con carne, soy la Reina del Chile con carne (risas).
El libro Crónicas Marianas. Relatos de una solterona (casi) siempre en crisis está ilustrado con las divertidas viñetas de Trino Camacho y ya está disponible en todas las librerías en formato físico e ebook.






