La activista y opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, hizo entrega de su medalla al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este miércoles en la Casa Blanca, en un acto descrito como un gesto personal de agradecimiento por el apoyo estadounidense a la transición en Venezuela.
El encuentro, que incluyó un almuerzo, ocurre menos de dos semanas después de la operación del 3 de enero que depuso a Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York para ser juzgado.

En un discurso durante la ceremonia, Machado explicó el simbolismo del obsequio. “En gratitud por su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza, el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad”, señaló la activista.
Machado especificó que se trataba de “La medalla del Premio Nobel de la Paz 2025, concedida a María Corina Machado”, la cual era “Presentada como símbolo personal de gratitud en nombre del pueblo venezolano, en reconocimiento a la acción firme y de principios del presidente Trump para asegurar una Venezuela libre”. Concluyó esta parte de su intervención afirmando que “El coraje de Estados Unidos y de su presidente, Donald J. Trump, nunca será olvidado por el pueblo venezolano”.
Por su parte, el presidente Trump respondió públicamente a través de su red social Truth Social. En su publicación, el mandatario escribió: “Fue un gran honor conocer a María Corina Machado, de Venezuela. ‘Es una mujer maravillosa que ha pasado por mucho. María me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo. Gracias, María'”.

Sin embargo, pese a la cordialidad pública y al gesto de alto simbolismo, la postura oficial de la administración Trump hacia el rol político de Machado parece mantener notables reservas. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, ofreció una perspectiva que matiza el tono del encuentro. Leavitt señaló que el presidente “mantiene su opinión de que la líder opositora María Corina Machado no tiene los apoyos suficientes en el país para liderar una transición en Venezuela”.
La portavoz añadió que la evaluación de Trump es “una evaluación realista, basada en lo que el presidente estaba leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional”. Esta posición se ha traducido en la exclusión, hasta ahora, de Machado y la oposición del proceso de transición, en el cual la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el poder como presidenta encargada con el aval de Washington.
Al concluir el encuentro en la Casa Blanca, Machado se mostró optimista sobre el desarrollo de la reunión. La líder opositora dijo que su encuentro con Trump fue “muy buena y genial”. Reiterando el acto central del día, Machado indicó que durante el encuentro “le presentó” al presidente estadounidense su medalla del Premio Nobel de la Paz, consolidando así una imagen que busca proyectar una alianza estratégica y de reconocimiento mutuo.
La visita y la entrega de la medalla marcan un momento singular en la compleja relación entre la oposición venezolana y el gobierno de Estados Unidos. Por un lado, se plasma un reconocimiento personal de la figura más prominente de la oposición al rol de la administración Trump en el cambio político en Venezuela. Por otro, las declaraciones de la portavoz presidencial dejan claro que, desde la perspectiva de Washington, el apoyo a las acciones que llevaron a la salida de Maduro no se traduce automáticamente en un respaldo al liderazgo de Machado para guiar el futuro del país.





