El Congreso de la República del Perú aprobó este jueves una moción para declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La decisión, respaldada con 63 votos a favor, 34 en contra y 2 abstenciones, fue una respuesta directa al asilo político otorgado por el gobierno mexicano a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien está implicada en el intento de golpe de Estado del ex presidente Pedro Castillo en diciembre de 2022. La declaración, impulsada por legisladores de diversas bancadas, acusa a la mandataria mexicana de una “inaceptable injerencia en asuntos internos del Perú”.
La moción fue promovida por congresistas peruanos entre los que se encuentran Ernesto Bustamante, Alejandro Aguinaga y María del Carmen Alva. El documento oficial sostiene que la declaratoria se emite luego de que la presidenta Sheinbaum cuestionara públicamente la ruptura diplomática entre ambos países, consecuencia del caso de la ex ministra Chávez. Tras la votación, el legislador Bustamante afirmó en sus redes sociales: “¡El Perú se respeta! El Congreso de la República aprobó declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su inaceptable injerencia en asuntos internos del Perú”.
¡El Perú se respeta! 🇵🇪 El Congreso de la República aprobó declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su inaceptable injerencia en asuntos internos del Perú. pic.twitter.com/1qTvFC85OR
— Congreso del Perú 🇵🇪 (@congresoperu) November 6, 2025
El hecho que desencadenó esta crisis diplomática fue el refugio de Betssy Chávez en la Embajada de México en Lima y la posterior concesión de asilo político por parte del gobierno mexicano. Chávez enfrenta cargos judiciales en Perú por su presunta participación en el intento de golpe de Estado liderado por Pedro Castillo. La presidenta Sheinbaum ha respaldado abiertamente la decisión de otorgar asilo, defendiendo esta acción como parte integral de la tradicional política exterior mexicana y su derecho a brindar protección diplomática.

Este no es el primer episodio de tensión entre Perú y México derivado de la crisis política peruana. La relación bilateral se ha deteriorado significativamente desde el año 2022, cuando el entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, fue también declarado persona non grata por el Congreso peruano. Aquella declaratoria se produjo después de que López Obrador expresara públicamente su respaldo al entonces presidente Pedro Castillo, quien fue destituido y arrestado tras intentar disolver el Congreso.
Las tensiones se reavivaron con el caso de Betssy Chávez, particularmente después de que emisarios del gobierno mexicano facilitaran la salida de la ex ministra del territorio peruano. En mayo de 2023, una comisión del mismo Congreso peruano ya había declarado al entonces presidente López Obrador como persona non grata, debido a sus recurrentes críticas al gobierno de la presidenta Dina Boluarte y a los legisladores peruanos por mantener encarcelado a Pedro Castillo.
Durante su mandato, López Obrador no solo exigió la liberación de Castillo, sino que también afirmó que el ex mandatario era víctima de clasismo y racismo por parte de las élites políticas peruanas. Sobre la declaración de persona non grata en su contra, el expresidente mexicano respondió en su momento que para él representaba “un timbre de orgullo” que lo declararan como tal, señalando que “para mí es hasta un timbre de orgullo que quienes actúan de esa manera me declaren non grato”.
La reciente declaración contra la presidenta Sheinbaum representa una escalada adicional en un conflicto diplomático que se ha prolongado por casi dos años, marcado por desacuerdos fundamentales sobre la interpretación de la soberanía nacional, el derecho al asilo político y los límites de la crítica entre gobiernos. La medida, si bien simbólica en el ámbito del derecho internacional, refleja la profundidad del desencuentro entre dos naciones que históricamente habían mantenido relaciones cordiales.





