Campesinos de Chihuahua y Zacatecas advirtieron que retomarán los bloqueos de aduanas, carreteras y vías férreas si el Congreso de la Unión no atiende sus demandas respecto a la Ley de Aguas, cuya discusión está programada para hoy en comisiones de la Cámara de Diputados.
Los manifestantes, encabezados por dirigentes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, se movilizaron desde ayer en distintos cruces comerciales de Ciudad Juárez y en casetas de Zacatecas, a la espera de las decisiones legislativas sobre la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 9 de octubre.
Los campesinos se concentraron en los cruces Zaragoza-Ysleta, Córdova-Américas, Guadalupe-Tornillo y San Jerónimo-Santa Teresa, donde permanecen atentos a la sesión de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento. De acuerdo con el dirigente Eraclio “Yako” Rodríguez, aunque mantienen el paso libre en las garitas, ya está lista la presencia de manifestantes y tractores para intervenir de inmediato si consideran que su patrimonio está en riesgo.

“No vamos a tomar ahorita, pero si vemos riesgo, vamos a tomar”, afirmó el representante, quien participa como negociador con el gobierno federal.
Entre las principales demandas se encuentra el reconocimiento de los llamados Folios 8, documentos utilizados para el registro de extracción de agua por personas sin concesión, cuya inclusión en la nueva legislación es considerada prioritaria para los productores de Chihuahua.
Rodríguez sostuvo que han logrado avances en la garantía de registro para quienes cuentan con constancia y que hoy será discutida la situación de quienes aún no la tienen, con el fin de que todos queden incluidos. Otro punto central para los productores es la transmisión de concesiones entre particulares, pues señalan que la iniciativa contempla que regresen al Estado para reasignación por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), lo que impediría vender o heredar tierras con pozos concesionados.
En San Lázaro, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que la discusión de la Ley de Aguas permanece abierta y que podrían añadirse nuevos ajustes, además de las 50 modificaciones incorporadas la semana pasada tras reuniones con representantes del campo. Monreal señaló que las comisiones aún pueden realizar cambios durante el análisis del dictamen previsto para hoy, previo a la votación programada en el pleno para el próximo jueves. El legislador subrayó que la agenda continuará conforme a lo programado pese a las advertencias de nuevas movilizaciones.

En contraste, legisladores de oposición solicitaron suspender la discusión y reelaborar la iniciativa con participación de todos los sectores sociales. El priista Rubén Moreira expresó preocupación por la votación agendada y la falta de acuerdos en torno al dictamen.
Señaló que los ajustes recientes no resuelven las inquietudes del sector productivo ni corrigen deficiencias señaladas desde la entrega del documento. Otros legisladores, como Juan Francisco Espinoza Eguía y Alejandro Domínguez, advirtieron que apresurar el proceso podría detonar un conflicto social y contravendría el reglamento interno si el dictamen circula con modificaciones de última hora.
Las bancadas del PRI y PAN reiteraron que no acompañarán el dictamen de la nueva Ley General de Aguas. Acusaron que el proyecto “centraliza el control del agua en la Federación”, carece de garantías de infraestructura o financiamiento y mantiene restricciones que afectan al sector primario.
El panista Paulo Martínez López señaló que el documento sufrió más de 90 modificaciones y continúa “parchado”, además de condicionar la transmisión de derechos a un comité integrado por Conagua, Semarnat, Hacienda y Bienestar. El diputado Theodoros Kalionchiz sostuvo que el dictamen no garantiza acceso equitativo al agua ni establece reglas claras para la devolución del recurso a los estados.





