Los pilotes que sostienen la vía del Tren Maya en el tramo de Playa del Carmen a Tulum han comenzado a desintegrarse dentro de los ríos subterráneos del acuífero maya, situación detectada a inicios de este año por ambientalistas de Sélvame MX durante una sumersión en la zona, lo que representa un foco de contaminación del agua y un riesgo de colapso estructural en el Tramo 5 Sur de la obra federal, ubicado sobre el sistema de ríos subterráneos Ox Bel Ha, en la Riviera Maya.
Los soportes que mantienen elevada la vía del Tren Maya en el Tramo 5 Sur, entre Playa del Carmen y Tulum, presentan un proceso de deterioro interno que ha sido documentado dentro de los ríos subterráneos del acuífero maya. De acuerdo con ambientalistas de Sélvame MX, estas estructuras ya no sólo generan contaminación en el agua dulce, sino que también implican un riesgo para la estabilidad de la infraestructura ferroviaria.
Las fallas fueron identificadas durante una sumersión realizada a inicios de este año por integrantes de Sélvame MX, quienes localizaron derrames de cemento solidificado y óxido en el fondo de cuevas inundadas. Los hallazgos se ubican cerca de las localidades de Akumal, Chemuyil y Xpu-ha, zonas turísticas de la Riviera Maya donde se desarrollaron los trabajos de construcción.

El Tramo 5 Sur del Tren Maya tiene una longitud aproximada de 60 kilómetros y corre directamente sobre el sistema de ríos subterráneos Ox Bel Ha, considerado uno de los más extensos del mundo. En esta sección, las empresas Mota-Engil, de origen portugués, y la mexicana Grupo Indi ejecutaron las obras de elevación de la vía ferroviaria.
Fue precisamente en este tramo donde los ambientalistas, entonces agrupados bajo el nombre Sélvame del Tren, manifestaron su rechazo al proyecto por los posibles daños al acuífero maya. Estas advertencias derivaron en descalificaciones públicas por parte del expresidente Andrés Manuel López Obrador durante conferencias matutinas desde Palacio Nacional.
El exmandatario fue quien propuso elevar la vía del Tren Maya en esta zona, bajo el argumento de que esta solución evitaría afectar el sistema de ríos subterráneos, a diferencia de otros tramos del anillo peninsular donde las vías se colocaron a ras de suelo o sobre terraplén.
Sin embargo, de acuerdo con los registros obtenidos en las inmersiones, las estructuras que sostienen la vía presentan daños visibles. En entrevista para Proceso, José Urbina Bravo, buzo e integrante de Sélvame MX, explicó que los pilotes se deshacen al contacto físico durante la exploración subacuática.
“Pudimos encontrar también columnas que tienen pequeñas cortaduras. Podemos ver cómo con el dedo se va desmenuzando. Se deshace con el tacto. Quisiera que alguien me explicara por qué está pasando eso. ¿Qué significa? ¿Qué medidas se van a tomar? Claramente estas muestras nos hacen ver fallas grandes y peligrosísimas”, advirtió Urbina Bravo.
Los trabajos del Tramo 5 Sur comenzaron en el verano de 2022, luego de que las autoridades federales desacataran suspensiones de amparo concedidas por un juez de Yucatán. A Mota-Engil y Grupo Indi se les asignaron contratos para aproximadamente dos terceras partes del trayecto ferroviario.

No obstante, los documentos contractuales correspondientes no aparecen, según una búsqueda realizada por Proceso, en las dependencias gubernamentales obligadas a transparentarlos a través de la Plataforma Nacional de Transparencia.
Inicialmente, la vía del tren estaba proyectada para construirse a nivel del suelo, pero posteriormente fue elevada mediante puentes sostenidos por pilotes. Este método generó controversia desde su implementación, ya que el piloteo afectó el suelo kárstico, característico de la región y fundamental para la conservación de reservas de agua dulce.
Desde 2023 comenzaron las denuncias por contaminación del acuífero maya, luego de que el agua, antes cristalina, se tornara completamente turbia. En 2024, durante recorridos en la selva, los ambientalistas observaron directamente las perforaciones realizadas para la colocación de los pilotes.
“En 2024 –explica Urbina Bravo–, haciendo unos recorridos por la selva, estábamos viendo cómo estaban haciendo las perforaciones y cada vez que teníamos oportunidad nos poníamos a ver qué es lo que hacían. Allí detectamos que hubo un gran derrame de cemento, así como lo detectamos en Garra de Jaguar, como lo detectamos en Ocho Balas, como se detectó en varios lugares, pero aquí lo detectamos bajo el agua”.
En los videos captados durante la más reciente inmersión, se observa la trayectoria de las fugas de cemento ya endurecido dentro del sistema subterráneo.
“Cuando logro llegar a donde estaban las columnas (pilotes), me percato que una de estas columnas había reventado completamente, derramando toneladas de cemento dentro del sistema. Tomamos el registro, hacemos la denuncia y se comprometen a hacer la limpieza y a reparar esto. Entonces hace poco hicimos el buceo de control, a ver qué es lo que habían hecho (…) esa columna es basura y no se reparó. Esa y otra más que hay detrás que también está reventada”.
Proceso solicitó la versión de la empresa responsable del Tren Maya a través de diversos canales oficiales, sin obtener respuesta.
Actualmente, el gobierno federal impulsa el uso del Tren Maya en su modalidad de carga, la cual utilizará las mismas vías. Para ello se construye una terminal multimodal en Cancún con una inversión de siete mil 700 millones de pesos, en un contexto donde se ha documentado la baja afluencia de pasajeros en diversas estaciones del proyecto.
“Un colapso con pasajeros sería una tragedia, sobre todo por todas las advertencias que se hicieron, pero el impacto ecológico sería grande. Lo preocupante es que insistan en poner un tren de carga… Si ocurre un colapso ahí sí nos quedamos sin acuífero, sería una tragedia que verdaderamente acabaría con el acuífero de esta zona. Tendríamos problemas graves porque es imposible limpiar”.
Además de las inmersiones, los ambientalistas de Sélvame MX realizarán estudios de calidad del agua en otros puntos donde sospechan la existencia de fracturas. Los activistas también anticiparon acciones legales, entre ellas una denuncia por probables delitos ambientales.
Reconocen, sin embargo, que alrededor de 15 mil pilotes fueron empotrados en el suelo y que no tienen acceso a la mayoría de ellos.





