La demócrata Adelita Grijalva juró este miércoles como nueva congresista por Arizona, más de siete semanas después de ganar una elección especial para ocupar el escaño de su difunto padre, Raúl Grijalva. La ceremonia se realizó ante el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, poco antes de la votación sobre el presupuesto federal, poniendo fin a una prolongada demora que, según legisladores demócratas, buscaba impedir su participación en una petición sobre los archivos de Jeffrey Epstein.
La demócrata Adelita Grijalva asumió este miércoles su cargo como nueva integrante de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras una espera de más de siete semanas desde su victoria en una elección especial celebrada en Arizona para reemplazar a su padre, Raúl Grijalva, quien falleció en marzo.
La ceremonia de juramentación se llevó a cabo ante el presidente de la Cámara, Mike Johnson, republicano por Luisiana, momentos antes de que el Congreso reanudara sus sesiones para debatir un acuerdo sobre el presupuesto federal, tras más de un mes y medio de receso legislativo.
Con la incorporación de Grijalva, la mayoría republicana en la Cámara se reduce a 220-214, una diferencia que estrecha el margen de maniobra del partido en las votaciones clave. Durante su juramento, Grijalva prometió continuar el legado político de su padre, quien fue conocido por su firme defensa de las políticas progresistas en materia de medio ambiente, derechos laborales y soberanía de las comunidades indígenas.
En declaraciones previas a la agencia Associated Press, la nueva congresista calificó de “emocionante” la posibilidad de finalmente asumir el cargo, tras semanas de incertidumbre. “Hemos esperado tanto tiempo que todavía me parece surrealista”, afirmó.

Una juramentación demorada
El ingreso de Grijalva al Congreso estuvo marcado por una prolongada demora que, según ella y otros demócratas, fue una decisión política para impedir su participación en una iniciativa relacionada con la divulgación de los archivos de Jeffrey Epstein.
Durante el receso legislativo, Mike Johnson se negó a admitir oficialmente a Grijalva, decisión que generó críticas del Partido Demócrata y derivó incluso en una demanda del fiscal general de Arizona, quien solicitó que se le permitiera jurar el cargo de inmediato.
De acuerdo con miembros demócratas, el retraso buscaba evitar que Grijalva firmara una petición de desestimación destinada a promover una votación que obligue al Departamento de Justicia a divulgar todos los documentos no clasificados relacionados con Jeffrey Epstein, el fallecido traficante sexual convicto.

La petición fue impulsada por el representante Thomas Massie, republicano por Kentucky, y cuenta con el respaldo del demócrata Ro Khanna de California, así como de tres republicanas: Lauren Boebert (Colorado), Nancy Mace (Carolina del Sur) y Marjorie Taylor Greene (Georgia).
La llegada de Grijalva representa la firma número 218, la cantidad necesaria para activar la votación. Sin embargo, según el reglamento de la Cámara, su adhesión no implica que la votación sea inmediata.
El representante Jim McGovern, demócrata por Massachusetts y miembro del Comité de Reglamento, adelantó que se espera que la votación sobre la llamada Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein se realice a principios de diciembre.
Un comienzo con simbolismo familiar
La llegada de Adelita Grijalva al Congreso tiene un fuerte componente simbólico. Su padre, Raúl Grijalva, fue un reconocido legislador progresista que representó a su distrito en Arizona durante más de dos décadas. Su muerte, ocurrida en marzo, dejó vacante el escaño que su hija ahora ocupa.
Adelita Grijalva, abogada y política de larga trayectoria en el ámbito local, formó parte del Consejo Escolar del Distrito Unificado de Tucson antes de integrarse a la Junta de Supervisores del Condado de Pima, donde se convirtió en la segunda mujer en presidirla.
El 23 de septiembre, ganó con comodidad la elección especial para completar el mandato de su padre, en un distrito mayoritariamente hispano donde los demócratas mantienen una amplia ventaja en el registro de votantes.
“Prefiero tener a mi padre a tener una oficina”, expresó Grijalva al celebrar su victoria. En declaraciones posteriores, afirmó que entre sus prioridades estarán la justicia ambiental, la educación pública y la defensa de la soberanía tribal, temas que su padre promovió durante toda su carrera.





