El gobierno federal confirmó que este lunes partieron desde el puerto de Veracruz dos buques de la Secretaría de Marina con más de 814 toneladas de ayuda humanitaria con destino a Cuba, enviadas por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con el objetivo de apoyar a la población civil de la isla en un contexto de escasez energética, alimentaria y de combustible que afecta diversos sectores, incluido el transporte aéreo y el turismo.
El gobierno de México informó que este lunes zarparon dos buques de la Secretaría de Marina cargados con más de 814 toneladas de víveres de primera necesidad con destino a Cuba, como parte de una acción de ayuda humanitaria destinada a la población civil de la isla. Las embarcaciones tienen previsto arribar a territorio cubano en un plazo aproximado de cuatro días.
De acuerdo con la información oficial, los cargamentos incluyen leche líquida y en polvo, productos cárnicos, frijol, arroz, atún en agua, sardina, aceite vegetal y artículos de higiene personal, entre otros insumos considerados esenciales. El envío se realizó por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y fue coordinado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a través de la Armada de México.

Mediante un comunicado, la SRE detalló que la ayuda humanitaria fue enviada a bordo de los Buques de Apoyo Logístico Papaloapan e Isla Holbox. El Buque Papaloapan zarpó del puerto de Veracruz a las 8:00 horas, transportando 536 toneladas de alimentos y artículos de primera necesidad, mientras que el Buque Isla Holbox partió al mediodía con una carga de poco más de 277 toneladas de leche en polvo.
Los víveres fueron concentrados previamente en el muelle de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Veracruz, desde donde se realizó el embarque. Los productos proceden de la Región Naval Central y forman parte de un esfuerzo logístico coordinado por las dependencias federales.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó además que permanecen pendientes de envío más de mil 500 toneladas adicionales de leche en polvo y frijol, que se sumarían a los apoyos ya despachados hacia la isla.

Al dar a conocer esta acción, el gobierno federal recordó la tradición solidaria que México ha mantenido históricamente con los países de América Latina y, en particular, con Cuba. También destacó que esta política de apoyo se ha extendido en meses recientes a otras regiones afectadas por desastres naturales, como los incendios en California, en Estados Unidos, los incendios registrados en Chile, así como las inundaciones en Texas.
“El pueblo de México mantiene viva su tradición solidaria con los pueblos de América Latina y en particular con el pueblo de Cuba. Nuestro país siempre ha brindado ayuda a los pueblos hermanos que lo necesitan, así en los últimos meses hemos enviado ayuda a distintos países que han requerido de nuestro apoyo frente a los incendios en California, EU y en Chile, las inundaciones en Texas y las tragedias provocadas por desastres naturales en diversas naciones del continente”, subrayó el gobierno federal.
En el mismo mensaje, se indicó que con estas acciones el gobierno mexicano “reafirma los principios humanistas y la vocación solidaria que lo guían así como su compromiso con la cooperación internacional entre pueblos, sobre todo con quienes en situaciones de emergencia y vulnerabilidad, requieren ayuda humanitaria. Cuba y México somos pueblos hermanos, herederos de una larga historia solidaria que hoy honramos”.
El envío de ayuda coincide con un momento crítico para Cuba. El gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se queda sin combustible para aviación, debido al asedio petrolero de Estados Unidos. Esta información fue confirmada por EFE a través de dos fuentes.

El aviso oficial, conocido como Notam (aviso a aviadores), señala que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba y tendrá una vigencia de un mes, del 10 de febrero al 11 de marzo. Entre los aeropuertos impactados se encuentran el José Martí de La Habana, Juan Gualberto Gómez de Varadero, Jaime González de Cienfuegos, Abel Santamaría de Santa Clara, Ignacio Agramonte de Camagüey, Jardines del Rey de Cayo Coco, Frank País de Holguín, Antonio Maceo de Santiago de Cuba y Sierra Maestra de Manzanillo.
No obstante, este tipo de situaciones no es nuevo en la isla. En episodios similares ocurridos durante el periodo especial de los años noventa y en cuellos de botella más recientes, las aerolíneas han reacomodado sus rutas con escalas adicionales para repostar combustible en países como México o República Dominicana.
El anuncio del déficit de combustible puede afectar aún más al sector turístico cubano, que atraviesa una crisis prolongada desde la pandemia de COVID-19, agravada por las sanciones estadounidenses y los problemas económicos y energéticos del país. En este contexto, el gobierno de Cuba ha comenzado a cerrar algunos hoteles y a reubicar turistas como parte de un plan para reducir el consumo energético.
El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga aseguró que “se ha diseñado un plan en el turismo para reducir los consumos energéticos, compactar las instalaciones turísticas, y aprovechar la temporada alta que está transcurriendo en estos momentos en nuestro país”. Fuentes del sector confirmaron a EFE que desde días recientes se han cerrado hoteles, principalmente en Varadero y en los cayos del norte de la isla, reubicando a los turistas en otras instalaciones.
El turismo, considerado durante años uno de los principales motores de la economía cubana, cerró 2025 con 1.8 millones de visitantes internacionales, su peor registro desde 2002, sin contar los años de la pandemia. Esta caída se suma a la crisis energética que afecta al país desde mediados de 2024 y al endurecimiento de las medidas estadounidenses, incluidas amenazas de aranceles a países que vendan petróleo a la isla.





