Los Seattle Seahawks y los New England Patriots se enfrentan hoy en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, en el Super Bowl LX, un partido que definirá al campeón de la NFL y que pone en contraste dos formas distintas de entender el fútbol americano: la fuerza física y velocidad de Seattle frente a la ejecución táctica y disciplinada de New England, en un evento que también estará marcado por el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny, protestas simbólicas contra ICE y la alta afluencia de aficionados mexicanos.
En el escenario majestuoso del Levi’s Stadium, en Santa Clara, los Seattle Seahawks y los New England Patriots se citan para disputar el Super Bowl LX, un encuentro que no solo define al campeón de la NFL, sino que vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta recurrente en el futbol americano profesional: ¿qué pesa más en el gran partido, el talento físico o la ejecución cerebral? Seattle llega como una franquicia identificada con la velocidad, la agresividad defensiva y la imposición física, mientras que New England se presenta como una organización que concibe el juego como una maquinaria precisa, basada en la lectura del rival y la disciplina táctica.
El duelo entre Seahawks y Patriots se construye a partir de los enfrentamientos directos entre esquemas. Más allá de los nombres propios, el partido se define por conceptos: qué ofensiva consigue dictar el ritmo del juego y qué defensa logra romper los automatismos del rival. El Super Bowl LX se perfila así como una batalla entre estructura e improvisación, entre disciplina espacial y caos controlado, en un escenario donde cada ajuste puede resultar determinante.

No hay un partido comparable al Super Bowl dentro de la temporada de la NFL. La gloria espera al vencedor y la decepción acompaña al perdedor. Es la última previa del año y la más importante, un evento único que concentra la atención mundial y que, en esta edición, se desarrolla en medio de una expectativa que va más allá del terreno de juego.
A priori, el Super Bowl LX no promete ser un festival de puntos, sino una partida de ajedrez físico y mental. Seattle buscará imponer su voluntad desde la intensidad y el contacto, intentando romper el ritmo metódico que caracteriza a los Patriots. New England, por su parte, apostará por la calma, los ajustes sobre la marcha y la explotación de cualquier tendencia predecible que muestre su rival durante el encuentro.
El evento también tiene como uno de sus principales atractivos el espectáculo de medio tiempo, encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny. En la antesala del partido, el cantante protagonizó un momento que generó amplio eco durante una rueda de prensa realizada en San Francisco. Ante la reacción de seguidores mexicanos, expresó: “¡Viva México cabrones!”, frase que fue recibida con ovaciones y risas por parte de los asistentes.

Durante ese mismo encuentro con medios y aficionados, una seguidora le solicitó un saludo para su madre, a lo que Bad Bunny respondió: “Saludo a tu mamá y a la de todo el mundo”, un comentario que generó simpatía y reforzó la percepción de cercanía del artista con el público mexicano, incrementando la expectativa en torno a su presentación durante el medio tiempo del Super Bowl LX.
A pocas horas del partido, cuando la atención se concentra en el Levi’s Stadium y en el espectáculo musical, una imagen comenzó a circular con fuerza en redes sociales y en calles de California: el Sapo Concho de Bad Bunny. Este personaje, integrado al universo creativo del artista, apareció en carteles con mensajes contundentes contra ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
El llamado “Sapo Concho” se consolidó como un símbolo emocional desde el lanzamiento del álbum “Debí tirar más fotos”, asociado con la nostalgia, la identidad, las raíces y la memoria de amplios sectores del público latino. Su estética sencilla contrasta con los mensajes que lo rodean, y en los últimos días fue visto en carteles con frases como “ICE Out” y consignas directas contra la migra.

La campaña, de autoría anónima, utiliza esta figura arraigada en la cultura pop latina para denunciar el clima de miedo que enfrentan miles de comunidades migrantes en Estados Unidos. En paralelo, el endurecimiento de los operativos migratorios ha provocado que numerosas personas vivan con temor constante a ser detenidas o deportadas.
De acuerdo con datos recientes incluidos en el contexto del evento, más de 146 mil mexicanos han sido deportados o han regresado voluntariamente por miedo a ICE, muchos de ellos a comunidades donde ya no cuentan con redes de apoyo. El impacto, según se describe, no es únicamente económico, sino también mental, con afectaciones a la salud emocional de las personas.
La presencia del “Sapo Concho” en las calles, justo antes del Super Bowl LX, se interpreta como un elemento visual que busca incomodar y hacer visible una realidad que suele quedar fuera del espectáculo deportivo. El personaje pasó de ser un guiño estético a un símbolo de culto y, posteriormente, a una herramienta visual de protesta.
En este contexto, asistir al Super Bowl LX en Santa Clara, California, implica que los aficionados mexicanos consideren las recomendaciones oficiales emitidas por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), con el objetivo de garantizar su seguridad y evitar complicaciones legales durante su estancia en Estados Unidos.
Además de la emoción que genera uno de los eventos deportivos más importantes del año y el esperado espectáculo de medio tiempo, destaca la presencia del aguacate mexicano como uno de los productos emblemáticos asociados a la final de la NFL. Sin embargo, la SRE hizo un llamado específico a mantener una conducta respetuosa y a cumplir estrictamente con las normas locales.
La SRE exhortó a quienes viajarán al partido del 8 de febrero en el Levi’s Stadium a seguir las indicaciones del personal de seguridad, mantener comunicación constante con sus familiares y evitar cualquier tipo de provocación. De acuerdo con la dependencia, cometer infracciones puede derivar en una deportación inmediata.
El consumo de alcohol o drogas antes de conducir constituye motivo de arresto y podría resultar en la expulsión de Estados Unidos. Para quienes enfrenten emergencias o situaciones de detención, la SRE recordó que se dispone de apoyo consular a través de los teléfonos del Consulado de México en San Francisco (001 650 501 7915), del Consulado en San José (001 408 472 1301) y de la Línea de Apoyo Consular CIAM (520 623 7874).
“Respeta las normas del evento y las indicaciones del personal de seguridad”, enfatizó la SRE en su mensaje oficial. Ante cualquier detención, la recomendación es solicitar de inmediato asistencia consular para recibir la orientación correspondiente.
En paralelo al desarrollo deportivo y al contexto social, el Super Bowl LX también vuelve a poner de relieve la importancia económica del aguacate mexicano. Entre el 5 y el 31 de enero se exportaron 127 mil toneladas de aguacate a Estados Unidos con motivo del Super Bowl, lo que representó un incremento del 11% en comparación con 2025, de acuerdo con información de EFE basada en datos de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México.

La producción estuvo liderada por Michoacán, que aportó el 88% del total exportado, seguido de Jalisco con el 12%. De este último estado se enviaron 9 mil 700 toneladas, lo que significó un crecimiento interanual del 35%, según declaraciones de José Olivares, director de la Asociación de Productores Exportadores de Aguacate de Jalisco.
Olivares explicó que el aumento en la exportación está relacionado con la tecnificación y la mejora en la calidad del producto, aunque también advirtió sobre la situación que enfrentan los agricultores. “El margen de ganancia ya es complicado. En años anteriores, de márgenes de ganancia, si te refieres a 35 pesos por kilo, pues es un 100 %. Pero hoy en día con estos precios sí es un poco lastimoso cómo se está comprando”, señaló.
Actualmente, el precio del aguacate por kilo oscila entre 17 y 19 pesos, una cifra muy por debajo de los 35 pesos alcanzados en años anteriores, lo que añade un componente económico relevante al contexto del Super Bowl LX.
Así, el Super Bowl LX se presenta como un evento multifacético en el que convergen el deporte de alto nivel, el espectáculo musical, expresiones simbólicas de protesta, recomendaciones diplomáticas y dinámicas económicas transnacionales, todo concentrado en Santa Clara, California, con los Seahawks y los Patriots como protagonistas en el terreno de juego.





