Stone Island SS’026: cuando la ropa es un manifiesto cultural

Stone Island vuelve a hacer lo que mejor sabe: convertir una colección en un documento cultural. Para Spring/Summer ’026, la marca italiana presenta un nuevo capítulo de su proyecto global “Community as a Form of Research”, una campaña que no funciona como escaparate de celebridades, sino como un archivo vivo de las subculturas que han construido su identidad durante décadas.

Más que vender prendas, Stone Island vuelve a plantear una pregunta: ¿Quiénes usan su ropa, por qué la usan y qué representa hoy vestirse así?

Porque además de hacer ropa, esta es una marca que documenta épocas.

Desde hace más de cuatro décadas no diseña simplemente prendas: diseña uniformes culturales. Chamarras que se heredan. Suéteres que viajan de estadio en estadio. Piezas que aparecen en conciertos, gradas, clubes, talleres, estudios y calles de medio mundo.

Para su colección Spring/Summer ’026, la firma italiana presenta un nuevo capítulo de su proyecto “Community as a Form of Research”, una campaña que funciona como archivo vivo de las tribus contemporáneas que hoy siguen encontrando en Stone Island algo más que ropa: una identidad compartida.

Comunidad como manifiesto

Stone Island lleva años trabajando una idea simple y poderosa: La comunidad es su mayor laboratorio.

Por eso, en lugar de modelos, usa personas reales. En lugar de slogans, conversaciones. En lugar de tendencias, contextos. Cada entrega de Community as a Form of Research es una colección de retratos y pensamientos que buscan entender cómo se vive la ropa desde distintos territorios culturales.

SS’026 no es la excepción. La campaña reúne perfiles que parecen no tener nada en común… hasta que entiendes que todos comparten la misma lógica: pertenecer a escenas que construyen cultura desde abajo.

Maldini y la elegancia del fútbol como herencia

Paolo Maldini no necesita presentación. Es sinónimo de fútbol europeo, de elegancia defensiva, de liderazgo silencioso. Capitán del Milan, ícono de una época donde el fútbol todavía se entendía como tradición familiar y ritual de barrio.

Su presencia en la campaña no es casual: Stone Island nació y creció en las gradas italianas. En las terrazas, en los tifos, en los viajes de visitante. Maldini representa ese ADN original: la ropa técnica convertida en símbolo social.

La field jacket que viste para esta SS’026 es casi una metáfora: Una silueta clásica reinterpretada con ingeniería textil contemporánea. Pasado y futuro cosidos en la misma prenda.

Feid y la nueva cultura pop latinoamericana

Feid llega desde otro frente: la música urbana global. Es Medellín, es Miami, es Ciudad de México, es Madrid. Es la generación que mezcla reggaetón con nostalgia, estética dosmilera con sensibilidad street, y moda como extensión del lenguaje musical.

Stone Island lo incorpora no como artista comercial, sino como figura cultural. Como representante de un movimiento que entiende la ropa como identidad pública. Como parte de una escena donde el outfit es tan importante como la canción.

Feid no solo canta para su generación: La viste.

Chito Vera y el cuerpo como herramienta

Desde el mundo del performance extremo aparece Chito Vera. Peleador de UFC. Cuerpo entrenado para resistir. Mente construida para competir.

En él, Stone Island encuentra su versión más literal: la ropa como armadura. Como protección. Como extensión del cuerpo. La chaqueta de piel tratada con procesos de encerado y manipulación de superficie parece haber sido diseñada para vivir, para caer, para levantarse. No es una prenda bonita, es una prenda que resiste.

Londres: música, calle y herencia

La campaña también mira al Reino Unido, uno de los territorios históricos de Stone Island. Ahí aparece Mike Skinner (The Streets), rapero, cronista de la vida working class, poeta urbano de pubs, taxis, clubs y amaneceres grises. Su música definió una generación que entendió la moda como código social: saber qué llevas puesto dice de dónde vienes y a qué tribu perteneces.

Junto a él está Joe James, heredero directo de esa narrativa. Rapero de la nueva generación británica, voz cruda, introspectiva, callejera. Stone Island lo viste con knit tratado, subrayando que incluso en una prenda de punto puede existir laboratorio.

Con esto, la marca de la brújula deja claro que Londres no es solo otra ciudad donde tiene tiendas, es un capítulo entero de su historia.

Arte, sonido y vanguardia

La campaña se completa con perfiles que expanden la conversación:

Garance Vallée, artista y diseñadora, conecta a Stone Island con el mundo del objeto, la forma y la arquitectura emocional.
Shivas, diseñador de sistemas de audio Hi-Fi, representa la cultura de la escucha, los listening rooms, el detalle técnico llevado al sonido.
Cha Seung-won, actor surcoreano, aporta la dimensión asiática de una marca convertida en símbolo cultural en Seúl, Tokio y Hong Kong.
A. G. Cook, productor y arquitecto del pop experimental contemporáneo, encarna la vanguardia y el riesgo creativo.

Todos distintos, pero parte del mismo archivo.

La ropa como territorio

Spring/Summer ’026 se inspira en paisajes como Mono Lake, California, un entorno natural extremo donde el agua salina convive con el desierto. Ciudad y naturaleza. Tecnología y materia. Futuro y erosión.

Ese concepto se traduce en:

● Textiles reactivos

● Materiales reflectantes

● Tratamientos encerados

● Prendas diseñadas para el calor, el movimiento y la fricción urbana

Stone Island vuelve a recordarnos que su verdadero lujo no es el logo en la manga.
Es el proceso detrás de cada centímetro de tela que produce.

Vestirse como acto cultural

Stone Island no persigue tendencias, persigue pertenencia. Por eso su ropa no caduca. Se hereda. Se colecciona. Se recuerda. Por eso aparece en estadios, conciertos, talleres, estudios, clubs y calles. Por eso sigue siendo uniforme de generaciones que no creen en uniformes. Porque al final, vestirse también es una forma de decir quién eres, de dónde vienes y con quién caminas.

Y con Stone Island, esa historia se lleva puesta.

Compartir esta noticia
Erik Pacheco

Erik Pacheco