Valentino Garavani: adiós al último emperador de la moda

* Hablar de Valentino no es hablar solo de ropa. Es hablar de belleza en mayúsculas, de una obsesión casi espiritual por la elegancia

Por: Fernanda Aguilar Barragán

Hoy la moda se viste de luto. Este lunes 19 de enero de 2026 se anunció el fallecimiento de Valentino Garavani, el legendario diseñador italiano y fundador de la casa Valentino, a los 93 años. Se fue en Roma, su ciudad, en calma, rodeado de su familia y de quienes fueron su hogar durante décadas, incluido Giancarlo Giammetti, su socio, compañero y cómplice de vida.

Roma ya se prepara para despedirlo como lo que siempre fue: el último emperador de la moda.

Hablar de Valentino no es hablar solo de ropa. Es hablar de belleza en mayúsculas, de una obsesión casi espiritual por la elegancia, de una forma de entender a la mujer desde el respeto, el glamour y la sofisticación absoluta. Su legado no se mide en colecciones, sino en momentos históricos, imágenes eternas y mujeres que, gracias a él, aprendieron a sentirse poderosas siendo hermosas.

Valentino fue el creador de uno de los pocos códigos verdaderamente universales de la moda: el Rojo Valentino. Un color con nombre propio, nacido de una epifanía juvenil al ver a una mujer vestida de terciopelo rojo en la Ópera del Liceo de Barcelona. Desde entonces, ese rojo —una mezcla exacta de magenta, amarillo y un toque de negro— se convirtió en su firma y en una declaración: el color que podía competir con el blanco y el negro, el color que hacía brillar a cualquier mujer sin pedir permiso.

Fue también el último gran couturier de la vieja escuela, un diseñador que creía en la técnica impecable, en los bordados que tomaban cientos de horas, en el encaje de Chantilly, en la seda trabajada a mano y en la elegancia que no necesitaba gritar para imponerse. Mientras el mundo cambiaba de ritmo, Valentino se mantuvo fiel a una idea clara: las mujeres quieren ser hermosas. Y él sabía exactamente cómo lograrlo.

Valentino no vestía tendencias, vestía historia. Fue el diseñador de Jackie Kennedy, su musa eterna, para quien creó el icónico vestido de boda con Aristóteles Onassis y la inolvidable Colección Blanca. Vistió a reinas, princesas y primeras damas, pero también entendió antes que nadie el poder cultural de Hollywood. Las alfombras rojas se convirtieron en su pasarela y su nombre quedó ligado para siempre a imágenes icónicas de Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor, Anne Hathaway, Zendaya y muchas más.

Con su partida, la moda pierde a uno de los últimos hombres que entendían el vestir como un acto casi ceremonial. Valentino Garavani no diseñaba para el momento, diseñaba para la eternidad.

Hoy, su nombre sigue siendo sinónimo de elegancia europea, de lujo consciente y de una búsqueda incansable por la belleza absoluta.

Compartir esta noticia
Fernanda Aguilar Barragán

Fernanda Aguilar Barragán