Al menos 39 personas han muerto y decenas han resultado heridas el domingo tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en la localidad cordobesa de Adamuz, en Andalucía. El grave accidente, ocurrido en desvíos de la estación, ha obligado a suspender la circulación ferroviaria entre Madrid y dicha comunidad autónoma. Las operaciones de rescate y asistencia, que involucran a múltiples cuerpos de emergencia, continúan en la zona.
Según la información proporcionada por la Administración de Estructuras Ferroviarias (Adif), el tren Iryo 6189 con destino Madrid-Puerta de Atocha procedente de Málaga descarriló en los desvíos de entrada de la vía 1 de Adamuz. Este convoy invadió la vía contigua, por donde circulaba en ese momento otro tren, el Alvia 2384 con destino Huelva procedente de la estación de Atocha, que también descarriló.

Las primeras informaciones señalan que fue la parte trasera del tren la más afectada, concretamente desde el coche 6 hasta el final del convoy. En total, viajaban aproximadamente 300 personas entre ambos trenes.
Inmediatamente después del suceso, la Junta de Andalucía activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en fase 1. El operativo inicial movilizó cinco vehículos de Bomberos con 15 efectivos, 11 vehículos de la Policía Local con 28 agentes cargados de material de apoyo (mantas, agua e iluminación) y tres carpas para un puesto de mando avanzado.
Asimismo, se desplegaron 12 efectivos y tres todoterrenos de Protección Civil, cinco grupos electrógenos y dos autobuses de Aucorsa. Guardias civiles de los puestos de Adamuz, Villafranca y Montoro fueron movilizados hacia el lugar.
Posteriormente, se desplazó el batallón de Intervención en Emergencias II de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Morón de la Frontera (Sevilla), dotado con diverso material de rescate, sanitario y de avituallamiento. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se trasladó al centro de emergencias de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (Renfe) en la estación madrileña de Atocha para seguir los acontecimientos.

El accidente ha generado una gran conmoción y angustia entre los familiares de los viajeros. En la estación de Huelva, destino del tren Alvia, se congregaron numerosos familiares para intentar obtener información ante la imposibilidad de contactar con sus allegados. En la estación se habilitó un punto de atención psicológica, mientras que la alcaldesa, Pilar Miranda, y la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, se trasladaron al lugar para brindarles apoyo.
Como medida de asistencia, las estaciones de tren de Atocha (Madrid), Córdoba, Sevilla y Málaga permanecerán abiertas toda la noche para alojar a los cientos de pasajeros que no pudieron tomar sus trenes debido a la suspensión del servicio.
La respuesta institucional ha sido inmediata. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió toda su agenda prevista para este lunes, que incluía una reunión en el Palacio de la Moncloa con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien previamente había solicitado que se pospusiera al conocerse la noticia.

Sánchez ha decidido también cancelar su participación en el Foro Económico de Davos, que comienza este lunes, y se desplazará a la zona del accidente. A través de su cuenta en la red social X, el presidente escribió: “Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país por el trágico accidente ferroviario en Adamuz. Quiero expresar mis más sinceras condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas”. Además, informó que el Ejecutivo está trabajando con las autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros.
Tanto el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, como otros líderes políticos lamentaron públicamente el suceso. Todas las comunidades autónomas han mostrado su disposición para prestar ayuda en las tareas de rescate y asistencia sanitaria. Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, que se encuentran en Atenas este lunes para asistir al funeral de la princesa Irene de Grecia, han suspendido el acto previsto para este martes en Toledo, donde iban a entregar las medallas de Oro al Mérito en Bellas Artes, y viajarán a la zona del accidente.
La magnitud de la tragedia sigue evaluándose. Las autoridades han advertido que las cifras de víctimas, al menos 21 fallecidos y más de un centenar de heridos según las últimas informaciones, no son definitivas y podrían variar a medida que avanzan las labores de extricación y se accede a todos los vagones afectados. La investigación para determinar las causas exactas del descarrilamiento, una de las prioridades anunciadas por el Ministerio de Transportes, comenzará una vez finalice la fase de emergencia.





