Bonos venezolanos suben tras captura de Maduro

Los bonos soberanos de Venezuela, que se encuentran en situación de impago, registraron una fuerte alza el lunes después de que el secuestro del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos durante el fin de semana avivara las esperanzas de los inversores de cara a una de las reestructuraciones de deuda soberana más grandes y posiblemente más complejas de la historia.

La demanda de los inversores tras los recientes acontecimientos impulsó los títulos emitidos tanto por el gobierno como por la compañía petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA), que subieron hasta 10 centavos por cada dólar de valor nominal, lo que equivale a un incremento de alrededor del 30 por ciento en la jornada. Según datos recopilados por Bloomberg, el bono Venezuela 2028 avanzó un 25.98 por ciento; el Venezuela 2031 ganó un 25.78 por ciento y el Venezuela 2027, un 24.3 por ciento respecto al cierre previo. Por su parte, la deuda de PDVSA con vencimiento en 2037 sumó un 28.20 por ciento durante la sesión del lunes.

Estos instrumentos, que entraron en default en el año 2017, fueron los de mejor rendimiento del mundo el año pasado, casi duplicando su precio a medida que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentaba la presión militar sobre el gobierno de Nicolás Maduro. La reciente escalada de eventos ha reintroducido un optimismo cauteloso en el mercado, aunque los inversores mantienen una perspectiva realista sobre los desafíos que implica una potencial reestructuración.

Analistas y actores del mercado han señalado que cualquier proceso de reestructuración de la abultada deuda venezolana será prolongado y extremadamente complejo, lo que podría actuar como un límite a la subida de los precios de los bonos en el mediano plazo.

“La persistente incertidumbre política, la alta probabilidad de una reestructuración de la deuda larga y complicada, y la limitada visibilidad de la capacidad de reembolso de Venezuela probablemente limitarán la suba de los precios de los bonos”, afirmó Alejo Czerwonko, director de inversiones para los mercados emergentes de las Américas de UBS Global Wealth Management.

El volumen total de la deuda en cuestión es sustancial. El gobierno de Venezuela y PDVSA han incumplido el pago de bonos con un valor nominal total de unos 60 mil millones de dólares que aún se encuentran en circulación, de acuerdo con cálculos de analistas especializados. Esta magnitud subraya la dimensión histórica que tendría cualquier operación de renegociación con los tenedores de estos instrumentos.

Paralelamente, el principal regulador financiero de China, la Administración Nacional de Regulación Financiera (NFRA, por sus siglas en inglés), ha tomado cartas en el asunto. Según informó Bloomberg News el lunes, basándose en información de personas familiarizadas con el asunto, el regulador pidió a los bancos de desarrollo y a otros grandes prestamistas chinos que informen sobre su exposición crediticia a Venezuela.

La NFRA también aconsejó a estas entidades bancarias que reforzaran la supervisión del riesgo de todos los créditos relacionados con el país sudamericano, en un intento por evaluar los peligros potenciales para los prestamistas de China ante el cambiante escenario.

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Filiberto Cruz

Filiberto Cruz